Suscríbete al boletín semanal

Suscríbete para recibir cada semana el boletín SINC con los contenidos más relevantes y no te pierdas nada de la actualidad científica.

Suscríbete al boletín semanal
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones

La contaminación puede inducir cambios en el cerebro de los niños

Un nuevo estudio analiza la relación entre exposición a hidrocarburos policíclicos aromáticos, volumen de los ganglios basales y síntomas de trastorno por déficit de atención e hiperactividad en niños. Los resultados, publicados en Environment International, subrayan la necesidad urgente de reducir la contaminación atmosférica, en particular la procedente del tráfico.

En ciudades como Barcelona, donde se realizó el estudio, la fuente predominante de emisión de hidrocarburos policíclicos aromáticos es el tráfico. / Ryan Pouncy (creative commons)

La exposición crónica a los hidrocarburos policíclicos aromáticos (HPA) durante la preadolescencia está asociada con cambios subclínicos en el núcleo caudado del cerebro, incluso en niveles por debajo de los límites establecidos por la Unión Europea.

Esta es la principal conclusión de una investigación, publicada recientemente en Environment International y liderada por científicos del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), un centro impulsado por la Obra Social "la Caixa".

Los HPA son un grupo de contaminantes del aire que proceden de la combustión incompleta de materia orgánica. Se forman como consecuencia del uso de combustibles fósiles y biomasa y también a partir de otras fuentes, como el humo del tabaco o la cocina a la brasa.

En ciudades como Barcelona, donde se realizó el estudio, la fuente predominante de emisión es el tráfico. Se trata de unos compuestos que investigaciones previas habían asociado a trastornos por déficit de la atención e hiperactividad (TDAH) en niños expuestos en fase prenatal y que los autores consideran "especialmente preocupantes".

Dada la implicación del núcleo caudado en muchos procesos cruciales, la reducción de su volumen resulta preocupante para el neurodesarrollo infantil

El estudio, llevado a cabo en el contexto del proyecto BREATHE, midió los niveles de contaminación de 39 escuelas de Barcelona y tomó imágenes por resonancia magnética de 242 niños y niñas de entre 8 y 12 años, que también realizaron tests para la evaluación de posibles síntomas de TDAH.

El objetivo fue investigar los efectos que la exposición a los HPA en la escuela puede tener sobre el volumen de los ganglios basales de los niños, así como una posible relación con el TDAH. Investigaciones anteriores habían observado de manera consistente que en niños y niñas con dicho trastorno, esta estructura cerebral presentaba un volumen reducido.

"Los resultados indican que la exposición a los HPA, y en particular al benzopireno, está asociada con una reducción del volumen del núcleo caudado, uno de los componentes de los ganglios basales", explica Marion Mortamais, investigadora de ISGlobal y autora principal del estudio.

Una reducción problemática

En concreto, se advirtió que un incremento de aproximadamente 70 pg / m3 en la concentración interior y exterior de benzopireno estaba asociada con una reducción de casi el 2% del volumen del núcleo caudado. Sin embargo, se trata de una reducción de carácter subclínico, puesto que no pareció estar asociada de manera significativa con síntomas de TDAH.

"Las consecuencias que este cambio inducido en el cerebro podría tener sobre el comportamiento de los niños y niñas no fueron identificadas en el estudio", afirma Marion Mortamais. "En cualquier caso, dada la implicación del núcleo caudado en muchos procesos cognitivos y de comportamiento cruciales, la reducción de su volumen resulta preocupante para el neurodesarrollo infantil", concluye.

Para Jordi Sunyer, jefe del programa de Salud Infantil de ISGlobal y catedrático de la Universidad Pompeu Fabra (UPF), "estos resultados se suman a la abundante evidencia científica que subraya la necesidad urgente de reducir la contaminación atmosférica, en particular la procedente del tráfico, y sugieren la conveniencia de reevaluar los máximos anuales que establece la normativa europea".

Referencia bibliográfica:

Mortamais M, Pujol J, van Drooge BL, et al. Effect of exposure to polycyclic aromatic hydrocarbons on basal ganglia and attention-deficit hyperactivity disorder symptoms in primary school children. Environ Int. 2017 May 5;105:12-19. doi: 10.1016/j.envint.2017.04.011.

Fuente: ISGlobal
Derechos: Creative Commons

Solo para medios:

Si eres periodista y quieres el contacto con los investigadores, regístrate en SINC como periodista.

Artículos relacionados
ANÁLISIS
Vacunación contra la covid-19: convencer, mejor que obligar
Itziar de Lecuona y Fernando García López

Con la inmunización voluntaria se armoniza el respeto a las personas con el logro del bien común sin tener que recurrir a la obligatoriedad para preservar la salud de la población.

Estas son algunas de las profesiones asociadas con un consumo excesivo de alcohol

Los datos aportados por más de 100.000 británicos durante cuatro años han permitido encontrar pruebas de que los profesionales de determinados oficios son más proclives a convertirse en bebedores habituales. Entre ellos están los trabajadores del ocio nocturno y de la limpieza industrial, profesores de autoescuela, escayolistas y altas directivas.