Suscríbete al boletín semanal

Recibe cada semana los contenidos más relevantes de la actualidad científica.

Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
El estudio se publica en el último número de ‘International Sociology’

La identificación étnica de los inmigrantes que vienen a España depende de sus redes sociales

Sociólogos españoles y estadounidenses han estudiado las redes personales que se establecen entre las personas autóctonas y las extranjeras. Según el trabajo, la interacción de los inmigrantes con la sociedad española establece procesos de identificación determinados que tiende a la asimilación cultural, en particular a partir de la segunda generación cuando las relaciones son más variadas.

Ejemplo de una red personal heterogénea, con grupos de personas no conectados entre sí (los colores indican diferentes países de origen y la etiqueta el país de residencia). Foto: UAB.

La sociedad española está compuesta por redes sociales que interrelacionan a autóctonos con inmigrantes, como muchos países del planeta. Un estudio realizado por un equipo de investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y de la Universidad de Florida (EEUU) pretende averiguar ahora si existe una relación entre las redes personales de los inmigrantes y sus identificaciones étnicas.

“El objetivo inicial de la investigación fue operacionalizar el concepto teórico de ‘aculturación’, conjunto de efectos observados cuando dos culturas entran en contacto”, explicó el investigador del Departamento de Antropología Social y Cultural de la UAB y co-autor de la investigación, José Luis Molina. El estudio, que aparece en el último número de International Sociology, ha permitido comprobar los aspectos comunes de estos colectivos, y “la tendencia hacia la adopción de los patrones culturales de la sociedad de destino, sobre todo en la segunda generación”, añadió Molina.

Para estudiar la relación entres las redes personales y la identificación étnica, los investigadores han recogido 294 redes de inmigrantes en Cataluña mediante un cuestionario y una entrevista estructurada. Para ello, se pidió a las personas entrevistadas que nombrasen de forma libre 45 personas con las que tenían relación, sus características y las relaciones que tenían entre ellas.

Palabras y expresiones para identificarse

En cuanto a la identificación étnica, los investigadores solicitaron a las personas encuestadas que enumeraran palabras o expresiones con las que se identifican. Entre las respuestas se distinguen las categorías étnicas-excluyentes (que señalan una etnia o un país de origen concreto, como “dominicano” o “argentina”) y las étnicas-genéricas, como “ciudadano” o “mujer”.

Según Molina, “una regresión logística multinomial permitió establecer una relación entre los tipos de redes personales”. Las redes pueden ir de más densas y homogéneas (alta concentración de familiares y parientes procedentes o habitando en el país de origen y poco número de españoles entre sus conocidos) a menos densas y heterogéneas (relaciones distantes entre los miembros de las redes, personas más diversificadas y no obligatoriamente procedentes de la misma etnia).

Los resultados demuestran que las personas con redes sociales densas y homogéneas tienden a identificarse con una identidad única con categorías étnico-excluyentes que “se revelan como auto-evidentes y no son puestas en duda por la experiencia cotidiana”, puntualizó Molina.

La gente con redes personales más diversas y heterogéneas, y que está más integrada en la sociedad española, utiliza las categorías genéricas y flexibles (por ejemplo, “español” y “europeo”, “argentina” y “sudamericana”), en función del contexto de interacción. “Son más libres para utilizar las etiquetas que más les interesan en un momento dado”, precisó el investigador.

La investigación sugiere que la identificación étnica sobresale en menor medida y es reemplazada por identificaciones más genéricas (“ciudadano” o “mujer”) cuando las relaciones con personas de diferente procedencia, incluidas las personas autóctonas aumentan.

La limitación del estudio reside en la necesidad de estudiar más grupos étnicos y durante períodos de tiempo más prolongados, aunque también queda por ver, como indica Molina, “si con el desarrollo actual de las tecnologías de la información y la facilidad para el transporte, estas tendencias continuarán en el futuro”.

En la UAB se desarrolla actualmente el proyecto europeo Dynamics of actors and networks across levels: individuals, groups, organizations and social settings que permite obtener información de cómo cambian estas personas, por sus relaciones sociales y las identificaciones étnicas que utilizan.

Más información:

www.egoredes.net

www.redes-sociales.net

http://revista-redes.rediris.es

---------------------

M. Lubbers, J.L. Molina, C. McCarty. “Personal networks and ethnic identifications: the case of migrants in Spain”, International Sociology, Vol. 22 (720-740) Dic. 2007.

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons
Artículos relacionados
Ángela Bernardo, autora de ‘Acoso. #MeToo en la ciencia española’
“El acoso sexual es un abuso de poder y la ciencia es un sistema muy vertical en el que unas pocas personas tienen mucho poder”

La periodista de ciencia muestra en su libro cómo el sector académico, con estructuras muy jerarquizadas, no es ajeno a los problemas de acoso que afectan a otros entornos laborales. Las víctimas suelen ser mujeres en situaciones de precariedad laboral, en la que su continuidad depende de su jefe.

La primera ola de la covid-19 exacerbó la brecha de género en ciencia

El mayor estudio realizado hasta el momento, con datos de más de 2.000 revistas y cinco millones de autores, concluye que las investigadoras tuvieron menos oportunidades para realizar trabajos y publicarlos que sus compañeros a comienzos de la pandemia. El trabajo alerta de las consecuencias a largo plazo sobre la carrera de las científicas.