Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Aunque la materna es la mejor opción, según los expertos

La leche maternizada debe contener los ácidos grasos OMEGA 3 DHA y OMEGA 6 AA

El desarrollo ocular y cerebral mejora al añadir niveles adecuados del ácido graso omega 3 DHA y el ácido graso omega 6 AA

Las nuevas recomendaciones publicadas hoy en el Journal of Perinatal Medicine aconsejan añadir a la leche maternizada los ácidos grasos esenciales DHA (un omega 3) y AA (un omega 6) para garantizar un correcto desarrollo cerebral y ocular en lactantes que son alimentados con leche maternizada[i]. Estas recomendaciones sobre la ingesta de DHA y AA durante la lactancia han sido desarrolladas por un grupo de expertos en salud infantil de 11 países con el respaldo de organizaciones como The World Association of Perinatal Medicine (Asociación Mundial de Medicina Perinatal), Child Health Foundation (Fundación para la Salud Infantil) y la Early Nutrition Foundation (Fundación para la Nutrición perinatal).

En las recomendaciones, el equipo de expertos hace hincapié en que la lactancia materna es el método preferido de alimentación, ya que la leche materna ya contiene DHA y AA. Sin embargo, cuando la madre no puede amamantar o decide no hacerlo, la leche maternizada debería incluir DHA a los niveles recomendados de entre el 0,2% y el 0,5% de ácidos grasos, y la cantidad de AA debería ser igual al nivel de DHA. Los expertos también señalan que la adición de al menos 0,2% de DHA más AA es necesaria para conseguir los beneficios deseados para el proceso del desarrollo.

“En la última década, muchos estudios de investigación han destacado la importancia de los ácidos grasos omega 3 DHA y omega 6 AA en el desarrollo del lactante”, ha señalado Cristina Campoy, del Departamento de Pediatría de la Universidad de Granada. “Es por consiguiente de vital importancia que las mujeres embarazadas y las madres que amamantan consuman cantidades adecuadas de DHA en su propia dieta y, si usan leche maternizada, deberán dar a sus bebés una leche maternizada que contenga los niveles recomendados de DHA y AA”.

Acerca de los ácidos grasos omega 3 DHA y omega 6 AA

El ácido docosahexaenoico, o DHA, es un ácido graso omega 3 poliinsaturado de cadena larga o grasa “buena” que se encuentra en todo el organismo. Es uno de los tipos de grasas estructurales principales en el cerebro y en la retina del ojo, constituyendo hasta un 97 por ciento de los ácidos grasos omega 3 del cerebro y hasta un 93 por ciento de los ácidos grasos omega 3 de la retina. Asimismo, es un componente clave del corazón.

Los estudios han demostrado que el ácido omega 3 DHA es importante para el desarrollo del cerebro, de los ojos y del sistema nervioso del lactante y se ha demostrado que tiene un efecto beneficioso para la salud a largo plazo[ii],[iii],[iv]. Es importante durante todo el embarazo, aunque especialmente durante el tercer trimestre, cuando se produce un desarrollo significativo del cerebro.

El ácido araquidónico, AA, es un ácido graso omega 6 de cadena larga, es decir otra grasa “buena”. Es el principal omega 6 del cerebro, representando aproximadamente el 48 por ciento de los ácidos grasos omega 6. Al igual que el DHA, el ácido graso omega 6 AA es importante para un desarrollo correcto del cerebro en los lactantes[v]. Es también precursor de un grupo de sustancias de tipo hormonal denominados eicosanoides que juegan un papel importante en la inmunidad, la coagulación sanguínea y en otras funciones vitales del organismo.

-----------------------------

[i] The roles of long-chain polyunsaturated fatty acids in pregnancy, lactation and infancy: review of current knowledge and consensus recommendations. Koletzko B, Lien E, Agostoni C et al. Journal of Perinatal Medicine 2008: 36 (2); 1-23

[ii] Martinez, M. Tissue levels of polyunsaturated fatty acids during early human development. Pediatrics 1992.120:S129-38

Crawford, MA. The role of essential fatty acids in neural development: implications for perinatal nutrition. Am J Clin Nutr, 1993. 57:703S-709S

[iii] Salem N, et al. Mechanisms of action of docosahexaenoic acid in the nervous system. Lipids 2001 36:945-59

[iv] Crawford, MA. The role of essential fatty acids in neural development: implications for perinatal nutrition. Am J Clin Nutr, 1993. 57:703S-709S

[v] Health Effects of Fats: Mothers and Infants. http://www.fatsoflife.com/fatsoflife/mothersand-infants.asp

Fuente: UGR
Derechos: Creative Commons
Artículos relacionados
Alt de la imagen
Pedro Gullón, epidemiólogo y coautor de ‘Epidemiocracia’
“El objetivo de la desescalada fue contrarrestar diez años de recortes en salud pública”
Sergio Ferrer

Epidemiocracia es un libro escrito a cuatro manos por un salubrista, Javier Padilla, y un epidemiólogo, Pedro Gullón. Hablamos con este último de las cartas iniciales con las que contó España a la hora de enfrentarse a la COVID-19, de los fallos de la respuesta inicial y, sobre todo, de cómo debería ser la reconstrucción de nuestro país y su sistema sanitario una vez que todo termine.

Alt de la imagen
La OMS admite que es posible la transmisión aérea del coronavirus por aerosoles en entornos cerrados

Después de que cientos de expertos lo advirtieran, la Organización Mundial de la Salud ha publicado un informe donde reconoce que es posible el contagio de la COVID-19 a través de pequeñas partículas suspendidas en el aire en zonas interiores, como restaurantes, lugares de rezo o centros de trabajo en determinadas circunstancias. También demanda urgentemente más estudios para investigar este tipo de transmisión.