El lanzamiento estaba previsto inicialmente para el próximo fin de semana, pero los resultados del ensayo técnico han llevado a la agencia espacial estadounidense a retrasar la misión y situar marzo como la primera ventana posible para el despegue.
La NASA ha concluido a primera hora de este martes un ensayo general con combustible para el vuelo de prueba Artemis II, en el que se cargó con éxito propelente criogénico en los tanques del SLS (Space Launch System), se envió a un equipo a la rampa para completar las operaciones finales de la nave Orion y se vació el cohete de forma segura. Este ensayo previo al lanzamiento consistía en cargar el combustible al cohete para identificar posibles problemas y resolverlos antes de intentar el despegue.
Los ingenieros superaron varios retos durante los dos días de pruebas y cumplieron muchos de los objetivos previstos. Para permitir a los equipos revisar los datos y realizar un segundo ensayo general con combustible, la NASA fija ahora marzo como la primera oportunidad posible para el lanzamiento del vuelo de prueba, informa la agencia espacial en un comunicado.
El hecho de abandonar una ventana de lanzamiento en febrero implica también que los astronautas de Artemis II saldrán de la cuarentena, en la que entraron en Houston el 21 de enero. Como consecuencia, no viajarán al Centro Espacial Kennedy de la NASA en Florida este martes, como se había previsto de manera provisional. La tripulación volverá a entrar en cuarentena aproximadamente dos semanas antes de la próxima oportunidad de lanzamiento que se establezca como objetivo.
La NASA inició la cuenta atrás, de aproximadamente 49 horas, a las 8:13 p. m. (hora del Este) del 31 de enero. En los días previos y durante las operaciones de carga de combustible del 2 de febrero, los ingenieros supervisaron cómo el frío en Kennedy afectaba a los sistemas y aplicaron procedimientos para mantener el hardware a salvo. Las bajas temperaturas provocaron un inicio tardío de la carga, ya que fue necesario tiempo para llevar algunas interfaces a temperaturas aceptables antes de comenzar las operaciones de abastecimiento.
Durante la carga, los ingenieros dedicaron varias horas a resolver una fuga de hidrógeno líquido en una interfaz utilizada para introducir el propelente criogénico en la etapa central del cohete, lo que retrasó la cuenta atrás. Los intentos por solucionar el problema incluyeron detener el flujo de hidrógeno líquido hacia la etapa central, permitir que la interfaz se calentara para que las juntas volvieran a asentarse y ajustar el caudal del propelente.
Los equipos lograron llenar con éxito todos los tanques tanto de la etapa central como de la etapa criogénica de propulsión intermedia, antes de que un equipo de cinco personas se desplazara a la rampa para finalizar las operaciones de cierre de Orion. Durante la prueba, los ingenieros realizaron un primer intento de operaciones finales de cuenta atrás, llegando hasta unos cinco minutos antes del despegue, momento en el que el secuenciador automático de lanzamiento en tierra detuvo la cuenta atrás debido a un aumento en la tasa de fuga de hidrógeno líquido.
Además de la fuga de hidrógeno líquido, una válvula asociada a la presurización de la escotilla del módulo tripulado de Orion, que había sido sustituida recientemente, requirió un nuevo apriete, y las operaciones de cierre se prolongaron más de lo previsto. El frío afectó a varias cámaras y otros equipos, lo que no impidió el desarrollo del ensayo, pero habría requerido atención adicional el día del lanzamiento. Por último, en las semanas previas a la prueba, los ingenieros han estado investigando interrupciones en los canales de comunicación de audio entre los equipos de tierra, algunas de las cuales se repitieron durante el ensayo general.
El equipo aplicó procedimientos actualizados para purgar las cavidades del módulo de servicio de Orion con aire respirable durante las operaciones finales de cierre, en lugar de nitrógeno gaseoso, con el fin de garantizar que el personal que ayuda a la tripulación a ocupar sus asientos y a cerrar las escotillas pueda trabajar con seguridad en la sala blanca.
Con marzo como posible ventana de lanzamiento, los equipos revisarán a fondo los datos de la prueba, mitigarán cada uno de los problemas detectados y volverán a realizar ensayos antes de fijar una fecha oficial de lanzamiento.
La seguridad de la tripulación seguirá siendo la máxima prioridad, garantizando que los astronautas de la NASA Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto al astronauta de la Agencia Espacial Canadiense (CSA) Jeremy Hansen, regresen a casa al final de su misión.