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La recuperación tras una extinción masiva

De acuerdo con un estudio de la Universidad de Bristol, la completa recuperación de los sistemas ecológicos tras la extinción más devastadora de todos los tiempos no se produjo hasta al menos 30 millones de años más tarde.

Hace unos 250 millones de años, al final del periodo pérmico, se produjo una extinción masiva que acabó con más del 90 por ciento de la vida en la Tierra, incluyendo insectos, plantas, animales marinos, anfibios y reptiles. En todo el mundo se destruyeron ecosistemas, se reestructuraron comunidades y los organismos que quedaron se vieron abocados a luchar para recuperarse. Este acontecimiento estuvo cerca de suponer la total desaparición de la vida.

Los trabajos anteriores indicaban que la vida se recuperó con bastante rapidez, aunque fuera principalmente en la forma de ‘taxones del desastre’ (organismos oportunistas que ocuparon el ecoespacio vacío por la extinción) como el resistente Lystrosaurus, un fornido animal herbívoro del tamaño aproximado de un cerdo.

Los estudios más recientes, realizados por Sarda Sahney y el profesor Michael Benton de la Universidad de Bristol y publicados en las actas de la Royal Societe B esta semana, indican que los animales que formaban ecosistemas complejos, con alta biodiversidad, complejas redes alimentarias y una variedad de nichos tardaron mucho más en recuperarse.

Según Sahney, “nuestro estudio demuestra que, tras una crisis ecológica de gran relevancia, la recuperación tarda mucho tiempo en producirse. Así, aunque aún no hayamos presenciado ningún acontecimiento similar a la extinción producida a finales del periodo pérmico, debemos tener en cuenta que los ecosistemas necesitan un plazo muy largo de tiempo para recuperarse completamente”.

Sahney y Benton examinaron la recuperación de los tetrápodos (animales con espina dorsal y cuatro patas, como los anfibios y reptiles) y determinaron que, aunque a nivel general los tetrápodos parecieron recuperarse rápidamente, la dramática reestructuración que se produjo a nivel comunitario no fue permanente, y las comunidades no se recuperaron numérica ni ecológicamente hasta 30 millones de años más tarde.

Benton explica que “la diversidad suele evaluarse determinando el número de taxones a nivel mundial, aunque estos estudios se ven sujetos a los caprichos de las muestras disponibles. La recuperación taxonómica y ecológica de las comunidades tras la extinción pérmica puede estudiarse con más precisión mediante el examen de las faunas bien conservadas y estudiadas, con lo que los problemas de diferencias geológicas pueden evitarse en gran medida”.

Las extinciones pérmicas se produjeron en tres oleadas, la mayor de las cuales se produjo en el límite entre el Pérmico y Triásico, hace 251 millones de años. Fue el acontecimiento ecológico más devastador de todos los tiempos, y se cree que fue debido a una actividad volcánica a gran escala en Rusia que produjo las "trampas siberianas", cubriendo más de 200.000 kilómetros cuadrados de lava.

Fuente: Universidad de Bristol
Derechos: Creative Commons
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