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El estudio se publicó en ‘IAWA Journal’

La sequía en España podría cambiar el ritmo de crecimiento de los pinos blancos

El crecimiento de los árboles viene determinado por las condiciones climatológicas que, en países como España suelen ser cada vez más variadas con veranos extremadamente secos y con ausencia de precipitaciones e inviernos más fríos. En estas condiciones, un grupo de científicos ha realizado una investigación en la que se han analizado las dinámicas de crecimiento del pino blanco en tres ecosistemas secos y semi-áridos.

Una de las áreas de trabajo donde se aprecia la mortalidad de muchos árboles. Foto: Martín de Luis Arrillaga.

Varios son los factores que pueden establecer la formación de madera del Pinus halepensis, comúnmente conocido como pino carrasco o pino blanco. Entre ellos, la formación de canales de resina y la presencia de anillos de crecimiento de grosor o características anómalas son indicadores ambientales que han permitido a este grupo de investigadores, liderado por el profesor del Departamento de Geografía y Ordenación del Territorio de la Universidad de Zaragoza, Martín de Luis, averiguar si su formación se debe a condiciones específicas del clima.

El estudio, publicado en 2007 en la revista IAWA Journal, se ha centrado en el análisis de 162 árboles de la sierra del Maigmó (a 400 metros de altitud) y de una ladera orientada al sur y otra al norte en la sierra de Jarafuel (a 700 metros de altitud) en el año 2004 durante el cual la actividad cambial, es decir la formación de madera y canales de resina, ha durado ocho meses, de febrero o marzo a octubre. Durante los meses de invierno, la actividad ha sido nula debido a las bajas temperaturas.

Influencia de la sequía en el crecimiento

Las relaciones entre el clima y el crecimiento de los árboles son importantes a tener en cuenta sobre todo por los procesos fisiológicos que atraviesan los arboles en condiciones de extrema aridez. En las muestras extraídas para este estudio, a pesar de las escasas precipitaciones por debajo de la media, el cambium (tejido vegetal meristemático específico de las plantas leñosas, compuesto normalmente por una capa de células embrionarias) ha permanecido activo durante esos ocho meses pero con una notable reducción en los meses más secos del verano.

“La temperatura es un factor determinante para promover la actividad cambial al principio de un periodo de crecimiento”, explicó a SINC De Luis. Los científicos han encontrado que durante el verano la mayoría de los árboles sigue creciendo pero a un ritmo menor. Sólo unos pocos han interrumpido su actividad. Hablan por tanto de “un periodo de actividad baja” antes que de “una quiesciencia veraniega”, como otros investigadores han sugerido.

Formación de canales de resina

Los autores han indicado que el cambium, y por lo tanto el potencial de crecimiento, es capaz de permanecer activo a lo largo de todo el año cuando las condiciones climatológicas son favorables. En el caso de la formación de los canales de resina, se ha observado que en general se relaciona, independientemente de las condiciones ambientales, a las temperaturas veraniegas aunque siga debatiéndose la idea de si la formación de este tejido secretacional podría relacionarse con el estrés debido a la sequía. Así, según la investigación, se han encontrado una mayor formación de estos canales de resina en las laderas sur que en las orientadas al norte en Jarafuel.

Los científicos concluyen que como el clima en el Mediterráneo varía fuertemente año tras año es necesario continuar con estudios sobre la actividad cambial en los próximos años para valorar la influencia del clima en la formación y crecimiento de la madera.

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M. De Luis, J. Gritar, K. Cufar, J. Raventos. “Seasonal dynamics of wood formation in Pinus halepensis from dry and semi-arid ecosystems in Spain”. IAWA Journal 28 (4): 389-404 2007

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons
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