Suscríbete al boletín semanal

Suscríbete para recibir cada semana el boletín SINC con los contenidos más relevantes y no te pierdas nada de la actualidad científica.

Suscríbete al boletín semanal
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
El estudio se publica hoy en ‘Science’

Las lluvias tropicales aumentan con el agujero de la capa de ozono

El uso de productos químicos con gases contaminantes (clorofluorocarbonos) creó, a mediados del siglo XX, el conocido ‘agujero’ de la capa de ozono. Una investigación internacional demuestra por primera vez que este fenómeno juega un papel importante en el cambio climático, al menos en el hemisferio sur, y es responsable del incremento de las precipitaciones de los veranos tropicales.

Los investigadores demuestran con modelos climáticos que el agujero es capaz de cambiar la circulación tropical y las lluvias. Imagen: Science/AAAS, Kang.

“El agujero de ozono ha sido ignorado en muchas ocasiones por los expertos en cambio climático y nuestro trabajo demuestra que tiene un gran impacto y de largo alcance”, asegura a SINC Sarah M. Kang, autora principal del estudio e investigadora del departamento de Físicas Aplicadas y Matemáticas Aplicadas de la Universidad Columbia (EE UU).

Según el trabajo, publicado hoy en Science, la disminución de la capa de ozono, entre los años 1979 y 2000, es responsable de un aumento de las lluvias durante los veranos tropicales, y de un incremento en los niveles de gases de efecto invernadero. Otros estudios habían analizado el impacto del agujero de la capa de ozono pero en cambios de circulación de latitudes medias y altas.

En este caso, los investigadores demuestran con modelos climáticos que el agujero es capaz de cambiar la circulación tropical y las lluvias. “Es la primera vez que este fenómeno, situado en capas muy altas de la atmósfera en las regiones polares, se vincula al cambio climático de los trópicos”, señala Kang.

Los orígenes de la alteración se remontan a la segunda mitad del siglo XX, cuando la utilización comercial e industrial de productos químicos con clorofluorocarbonos (gases contaminantes) dañó la atmósfera y provocó un agujero en la capa de ozono sobre la Antártida.

Este fenómeno provocó cambios en la circulación de las bandas de viento fuerte en el hemisferio sur hacia el Polo Sur, lo que desembocó en un aumento de las lluvias estivales en las regiones subtropicales del sur.

Un futuro incierto

Gracias a las medidas propuestas en el Protocolo de Montreal (1987), el tamaño del agujero ha comenzado a disminuir y la comunidad científica espera que se haya cerrado casi por completo a mediados de este siglo.

Sin embargo, “los cambios de la circulación en latitudes altas continuarán debido al aumento del dióxido de carbono”, mantiene la investigadora. Esta incertidumbre impide a los expertos poder realizar predicciones climáticas a corto y medio plazo. “No sabemos qué pasará dentro de diez años”, concluye Kang.

-----------------------------------

Referencia bibliográfica:

S. M. Kang, L. M. Polvani, J. C. Fyfe, M. Sigmond. “Impact of Polar Ozone Depletion on Subtropical Precipitation”. Science. 21 de abril de 2011. DOI: 10.1126/science.1202131.

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons
Artículos relacionados
Un iceberg dos veces más grande que Madrid se desprende de la Antártida

Después de casi una década observando sus grietas, un iceberg gigante con una extensión de 1270 km2 se ha separado el 26 de febrero de la plataforma de hielo Brunt, según han confirmado la British Antarctic Survey y el satélite europeo Sentinel-1. La ruptura se ha producido a menos de 20 km de la estación británica Halley VI, aunque su personal fue evacuado por precaución unos días antes.

¿Qué pasará con las primeras huellas humanas en la Luna?

La casi ausencia de procesos erosivos en la superficie lunar ayuda a conservar las pisadas que dejaron los astronautas, pero ¿hasta cuándo? ¿Quedarán como las de los dinosaurios en la Tierra? ¿Deberían ser patrimonio de la humanidad? Un equipo de investigadores argentinos reflexiona sobre estas cuestiones, además de recrear en 3D la icónica huella de Buzz Aldrin.