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Las personas migrantes toman menos medicinas en España

Así se desprende de la investigación Patrones de consumo de medicamentos en la población inmigrantre que han realizado investigadores de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC).

Las variables que se relacionan con el consumo de medicamentos son las mismas entre la población migrante y la autóctona: consumen más medicamentos las mujeres y las personas más mayores. Foto: URJC.

En concreto, el 55,8% de la población migrante declara haber consumido alguna medicación en las dos últimas semanas, 13,22 puntos por debajo de la población española. La investigación ha sido realizada con los datos de la Encuesta Nacional de Salud de España realizada entre los años 2006 y 2007 incluye una muestra de 29.478 personas mayores de 16 años, de las que 1.436 proceden de países extracomunitarios (inmigrantes económicos) y 619 serían inmigrantes procedentes de la UE, EE UU y Canadá.

De acuerdo a la investigación, la población española consume 7,56 veces más de medicinas para enfermedades coronarias (9,38% frente a 1,24%), cinco veces más de medicamentos contra el colesterol (13,36% frente 2,58%), 4,1 veces más de medicación para la diabetes (el 7,79% frente al 1,87%), 3,6 veces más medicamentos para la presión sanguínea (26,04% frente al 7,23%), 2,4 veces más de antidepresivos y estimulantes (el 8,97% frente al 3,67%), 2,3 veces más de medicinas para el reumatismo (el 8,77% frente al 3,75%) y 2,05 veces más de tranquilizantes, relajantes musculares y pastillas para dormir (16,48% frente a 8,02%).

En cambio las personasinmigrantes consumen, según la encuesta, más analgésicos (el 53,09% frente al 49,31%), más medicamentos contra la gripe, el catarro y el dolor de garganta (21,79% frente al 16,01%), vitaminas y minerales (12,05% frente al 8,67%) y píldoras contraceptivas (el 9,71% frente al 3,65%).

Las variables son las mismas

No obstante, las variables que se relacionan con el consumo de medicamentos son las mismas entre la población migrante y la autóctona: consumen más medicamentos las mujeres que los hombres (casi el doble), las personas más mayores, los pacientes con enfermedades crónicas y las que tienen una percepción negativa de su salud.

“Además, es curioso observar cómo el uso de las llamadas medicinas alternativas se relaciona de forma significativa con un mayor consumo de medicamentos. Estas prácticas se han observado en países como Estados Unidos, y Canadá que disponen de experiencia consolidada en el conocimiento de la salud de su población inmigrante”, señala la investigadora principal.

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Más información:

'Patrones de consumo de medicamentos en la población inmigrante'.

Universidad Rey Juan Carlos

Fuente: URJC
Derechos: Creative Commons
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