El verdor de las cordilleras no siempre es bueno porque, a veces, puede indicar que el calentamiento climático ha llegado a zonas más altas y frías, y que las especies que viven en puntos más bajos ahora pueden subsistir donde antes había solo plantas autóctonas de esos climas.
A medida que el clima es cada vez más cálido, las cumbres de las montañas se están ‘enverdeciendo’ debido a la abundancia de especies vegetales que crecen en estas localizaciones.
Este aparente aumento de la biodiversidad está ocultando una creciente ola de extinciones locales, según apunta un nuevo estudio, publicado esta semana en Science, que ha analizado durante dos décadas las montañas europeas.
Las pérdidas son mayores entre las especies expuestas a un calentamiento más intenso y pueden ir precedidas de una disminución de su proliferación, lo que sugiere que la reducción de la cobertura vegetal podría ser una señal de alerta temprana de futuras extinciones alpinas.
La crisis climática provoca que las plantas de montaña cambien sus áreas de distribución, por lo que, como resultado, las regiones montañosas de mayor altitud han ganado especies vegetales en las últimas décadas. En concreto, las especies de altitudes más bajas se han expandido a laderas más altas.
Este aparente aumento de la riqueza vegetal no es bueno porque puede ocultar el declive de especies residentes de altitudes altas. Estudios anteriores ya indicaban que este tipo de plantas son las más vulnerables al calentamiento, pero todavía no estaba claro en qué medida su reducción indicaba extinciones locales o de mayor alcance.
La investigación utilizó la red GLORIA (Iniciativa Global de Investigación y Observación en Entornos Alpinos, por sus siglas en inglés) y estudió las comunidades vegetales de 62 cimas repartidas por 16 regiones de Europa entre 2001 y 2022.
En su trabajo, los expertos buscaron especies que hubieran desaparecido entre un estudio y otro y examinaron si estas pérdidas locales estaban asociadas al calentamiento, a descensos previos en la abundancia de las plantas o a que una especie se encontrara cerca del límite superior de su rango altitudinal normal.
Descubrieron que las extinciones locales aumentaban con el tiempo y eran más frecuentes en las regiones de montaña donde el calentamiento era más intenso. Las especies resultaban especialmente vulnerables cerca de los límites inferiores de sus rangos altitudinales y en comunidades que experimentaban una mayor termofilización, es decir, un dominio creciente de especies adaptadas al calor.
Los autores sostienen que, aunque los desplazamientos hacia altitudes más elevadas aumentaron la riqueza de especies locales en las cimas de las montañas, se produjeron a costa de la pérdida de especies de mayor altitud.
Asimismo, explican que las disminuciones en la abundancia de especies precedieron a muchas extinciones locales, lo que sugiere que la reducción de la cobertura vegetal podría constituir una señal de alerta temprana de pérdidas inminentes.
Según cuenta al SMC España el profesor titular de la Universidad de Oviedo e investigador externo al estudio Borja Jiménez-Alfaro, hay que tener en cuenta que la definición de extinción local usada por los autores se refiere a la desaparición de especies en parcelas de muestreo que representan un área muy reducida de la extensión total de los hábitats alpinos.
"Aunque los resultados muestran tendencias regresivas de las especies alpinas más sensibles al cambio climático, estas tendencias no conllevan la desaparición total de las especies en las montañas muestreadas", advierte.
En su opinión, este trabajo revela una nueva evidencia de los cambios en la biodiversidad asociados a la crisis climática. "El hecho de que uno de los ecosistemas más fríos de las regiones europeas muestre signos de cambio relativamente rápidos implica que no quedan ya sistemas naturales que no se modifiquen por el calentamiento global. Además, los cambios observados están directamente asociados a la fusión de los glaciares, como la que ha provocado la reciente inundación entre Nepal y China”, concluye.
Referencia:
Wessely. J. et al. Rising plant extinction rates on European mountain summits. Science 2026.