MATEMÁTICAS, FÍSICA Y QUÍMICA: Astronomía y Astrofísica

Estudio con participación de la UAB y el CAB desde España

Tsunamis gigantes arrasaron las costas de Marte

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Imagina un meteorito de varios kilómetros cayendo en un océano. Se origina un tsunami gigantesco, con olas de hasta 120 metros de altura que penetran más de 600 km en el interior de un continente. Este escenario apocalíptico pudo ocurrir en Marte hace millones de años, según los depósitos y las huellas geológicas que se han encontrado ahora en las llanuras del planeta rojo.

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SINC | | 19 mayo 2016 12:45

<p>El modelo de elevación con código de colores del área de estudio muestra los dos líneas de costa propuestas en el océano Marte de hace unos 3.400 millones de años. A la derecha, las áreas cubiertas por los tsunamis. /  Alexis Rodriguez</p>

El modelo de elevación con código de colores del área de estudio muestra los dos líneas de costa propuestas en el océano Marte de hace unos 3.400 millones de años. A la derecha, las áreas cubiertas por los tsunamis. /  Alexis Rodriguez

Las antiguas líneas de costa del océano que ocupó las llanuras del norte de Marte fueron destrozadas por dos megatsunamis hace unos 3.400 millones de años. Así lo recoge un estudio internacional basado en imágenes térmicas de las llanuras del norte de este planeta, donde aparecen enormes depósitos sedimentarios que podrían haber sido emplazados por esos dos gigantescos tsunamis. El trabajo se publica esta semana en Scientific Reports.

“Nuestro trabajo confirma la presencia de océanos estables y extensos en Marte, al menos hasta hace 3.000 millones de años”, subraya a Sinc Alberto G. Fairén, coautor del trabajo e investigador en el Centro de Astrobiología (CAB) en Madrid y la Universidad Cornell en Nueva York.

Megaolas de hasta 120 metros de altura penetraron en el continente distancias de hasta 700 kilómetros

“Además –añade–, confirmamos que los océanos habrían sido muy fríos. Es decir, no hay que imaginar playas como las de Levante en el Marte primitivo, sino un entorno más similar al océano Glacial Ártico”. Las imágenes térmicas muestran lóbulos helados, importantes desde el punto de vista astrobiológico, ya que probablemente se trate de salmueras congeladas del antiguo océano marciano.

El nuevo descubrimiento también ofrece una respuesta sencilla a una pregunta que durante décadas se han planteado los científicos: ¿Por qué no se reconocen líneas de costa si realmente hubo un océano en Marte hace unos 3.400 miles de millones de años?

“Ofrecemos una nueva pieza que podría ayudar a resolver este rompecabezas: los depósitos generados por los tsunamis pudieron modificar la línea de costa de los océanos primitivos de Marte, contribuyendo a la elevación desigual –dice Fairen–, aunque hay otras posibilidades, como la presencia de inmensos campos glaciares sobre la línea de costa, el flujo de agua desde las tierras altas hacia las bajas o cambios en la estructura térmica de la litosfera".

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La imagen térmica muestra los lóbulos helados. / Interpretación de Rodríguez, Fairén et al.

El estudio ha documentado los dos eventos de tsunamis separados por un período de algunos millones de años, durante el cual el nivel del océano retrocedió y el clima se volvió mucho más frío.

Según los autores, las dos megaolas se habrían originado por el impacto de meteoritos, que podrían haber producido cráteres de unos 30 kilómetros de diámetro. Por la magnitud del fenómeno, los científicos descartan que fueran provocadas por terremotos. Además, no está claro que Marte haya tenido alguna vez una litosfera móvil con la capacidad de generar movimiento sísmicos tan grandes.

El tsunami más antiguo arrastró bloques de roca de más de 10 metros de diámetro, dejando a su paso grandes extensiones de depósitos caóticos y canales excavados al retirarse la inundación. El tsunami posterior, por su parte, generó lóbulos ricos en hielo, algunos de 250 km de longitud.

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Imagen de la región noroeste de Arabia Terra tomada por el Mars Reconnaissance Orbiter de la NASA en 2008, y modelo digital de elevación de Marte. / NASA/USGS/ESA/DLR/FU Berlin G.Neukum

 
La línea costera fue destruida por ambos eventos, dificultando a los investigadores su reconocimiento en los estudios realizados hasta la fecha. Sin embargo, el análisis de nuevas imágenes de muy alta resolución ha permitido identificar las morfologías y depósitos característicos de esos tsunamis.
 
Según Mario Zarroca y Rogelio Linares, geólogos de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) que también han participado en el trabajo, “nuestros resultados indican que las olas provocadas por los tsunamis podrían haber alcanzado 120 m de altura en la línea de costa, penetrando en el continente distancias de hasta 200 y 700 km".

La suave topografía de las tierras bajas del norte de Marte, así como las particulares condiciones de propagación de las olas bajo una gravedad muy inferior a la de la Tierra, habrían propiciado que las distancias de inundación fueran enormes, comparadas con las observadas en la Tierra.

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Altura y penetración en el continente de un tsunami marciano considerando una ola de 120 metros de altura, y recreación de la inundación que causaría en las costas de Barcelona. / UAB

 
Los investigadores destacan la importancia de poder obtener muestras de los lóbulos ricos en hielo provocados por el segundo tsunami en futuras misiones espaciales. “Estos materiales están relativamente cerca de sitio de aterrizaje de la Mars Pathfinder. El hecho de que muchos de los lóbulos tengan límites bien definidos y que aún conserven su morfología característica sugiere que probablemente aún contengan salmuera congelada del antiguo océano y que podrían haber preservado su composición primaria”, explica José Alexis Palmero Rodríguez, el autor principal, desde el Planetary Science Institute en EE UU.

Lóbulos helados donde buscar vida

Las aguas saladas y frías pueden ofrecer un refugio para la vida en ambientes extremos, ya que las sales disueltas podrían ayudar a mantener el agua líquida. “Por lo tanto, si existió vida en Marte, estos lóbulos helados de cientos de kilómetros de longitud son buenos candidatos para buscar biomarcadores”, añade Fairén.

El rover ExoMars de la Agencia Espacial Europea aterrizará en 2020 no lejos de estos lóbulos, y contará con un conjunto de instrumentos óptimo para la búsqueda de vida en los sedimentos del tsunami.

De momento, este estudio se ha realizado con técnicas de cartografía basadas en el análisis de las imágenes tomadas por las cámaras CTX y HiRISE del Mars Reconaiser Orbiter, imágenes térmicas infrarrojas del instrumento THEMIS del Mars Odyssey y el modelo de elevaciones MOLA de la misión Mars Global Surveyor.

Espectaculares imágenes de flujos de hielo y material deslizándose sobre un río canadiense congelado, una analogía terrestre de lo que pudo ocurrir en Marte.

Referencia bibliográfica:

J. Alexis P. Rodriguez, M. Zarroca, R. Linares, A. G. Fairén et al. "Tsunami waves extensively resurfaced the shorelines of an early Martian ocean". Scientific Reports, 19 de mayo de 2016. Doi:10.1038/srep25106.

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Zona geográfica: Cataluña
Fuente: Universidad Autónoma de Barcelona/Centro de Astrobiología

Comentarios

  • Joaquin Felix Rodriguez Bassecourt |23. mayo 2016 09:58:01

    Estos datos sugieren que Marte represento una etapa experimental en el desarrollo de vida dentro del Sistema Solar, lo que nos llevaría al hecho de considerar que del mismo modo que la formación de una corteza refractaria es una forma de conservar la energía termodinámica, el desarrollo de una biomasa es una forma de conservar la energía termodinámica de la atmósfera de un planeta, evitando la perdida de energía termodinámica y generando una absorción estructural de la misma, lo que nos podría indicar que la evolución estelar y planetaria se realiza en función de leyes de conservación, que van mas allá de los parámetros reactivos simples que manejamos en nuestra física, de forma que la entropía estaría regida y constituida por complejas leyes físicas de conservación, cuyos parámetros operativos incluirían el desarrollo de la potencia existencial de los sistemas estelares y sus diferentes categorías de cuerpos existentes dentro de los mismos.

    El no abordar esta posibilidad de una forma científicamente rigurosa da toda clase de alas a las fantasías del creacionismo extraterrestre y del conspiracionismo, en donde las complejas leyes evolutivas de la entropía física generadora de la evolución de los sistemas estelares, así como de la evolución estructural interna y no accidental en los planetas en el desarrollo de sus cortezas geológicas, así como de la biomasa bioecológica y sociocultural, esta ausencia de unas leyes físicas entrópicas son sustituidas por mitos, cuya forma de creacionismo extraterrestre determina el nacimiento de fanatismos socioculturales, que pese a su terminología pseudocientífica esta enmascara un fanatismo que en nada cede el fundamentalismo y al fanatismo religioso mas extremo.

    La conciencia humana aborrece el vacío por lo que si la ciencia carece de leyes evolutivas entrópicas o no se atreve a desarrollarlas por no ofender a la creencias religiosas y espiritualistas, las creencias religiosas o espiritualistas ya sea de forma abierta o de forma velada y pseudocientífica generaran fanatismos, pues el vacío de la ciencia respecto al desarrollo entrópico de la potencia existencial solo puede ser llenado con una teoría científica de la entropía, que implique que la totalidad de la existencia es la expresión de una ley física de conservación, pues de no hacerlo así será el fanatismo religioso anticientífico o pseudo científico quien marque la pauta. La neutralidad y conciliación entre ciencia y religión o espiritualidad es una capitulación ante el ascendente fanatismo religioso espiritualista, aunque este fanatismo adopte formas moderadas y pseudo científicas, pues si analizamos la estructura implícita del mensaje mas conciliador y mas tolerante de las religiones, podemos apreciar que implica una descalificación implícita de la perversa ciencia y una afirmación de la esperanza mas allá de la árida ciencia que condena a la gente a una vida sin sentido.

    Lo cierto es que la religión miente sobre la vida eterna ya que lo que los místicos han vislumbrado en sus visiones y viajes al mundo espiritual, no es otra cosa que la percepción de la futura sociedad humana en la cual el desarrollo mecanicista de la fuerzas productivas, no solo podrá resolver todos los problemas humanos, incluida la resurrección y la inmortalidad, sino también los problemas que ninguno de los omnipotentes dioses monoteístas podrá conceder a sus criaturas, como es la libertad autentica en lugar del libertinaje de un dios donde todo lo que existe es algo que depende de su arbitraria y libre voluntad para hacer y deshacer. Lo que resulta aun mas absurdo si consideramos que un ser tan libertino y absoluto tiene la potestad no solo de negar su creación, sino también de negarse a si mismo, pues si no pudiera negarse a si mismo no seria todopoderoso.

    Los creyentes dirán que los humanos en su limitación no pueden comprender estas cuestiones, pero lo cierto es que los humanos pueden comprender estas cuestiones, siendo Dios quien no puede comprenderlas, porque Dios como creencia en la trascendencia de la inmanencia de la existencia, nos define como tal creencia un estado inferior de la conciencia humana, aquel en el que aunque esta es capaz de trascender la inmanencia de la existencia, no es capaz aun de definir una trascendencia científica de la inmanencia de la existencia.

    O sea no es capaz aun de imaginar un azar científico trascendente que ocurre no dentro del universo o volumen universal, sino antes del conjunto de universos o volúmenes universales en los que se expresa el desarrollo concreto de la ley física de conservación que constituye la existencia, siendo un azar realizado a una velocidad infinita y en tiempo infinitesimal.

    Este conjunto de volúmenes universales se agrupa operativamente en conjuntos cósmicos, en conjuntos súper cósmicos y en el conjunto Ultra Súper Cósmico. El conjunto Cósmico define todos los instantes del determinismo existencial de un modelo evolutivo, el conjunto Súper Cósmico todas las variantes existenciales deterministas de ese modelo. El conjunto Ultra Súper Cósmico la totalidad de Conjuntos Súper Cósmicos que definen las variables existenciales de la Ley Física de Conservación que constituye la existencia.

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