Una nueva investigación revela que las olas de calor en la última década han tenido impacto sobre más del 60 % del área del Mediterráneo occidental. El impacto de este fenómeno sobre el ecosistema varía en velocidad.
El jurado destaca que Wunsch desarrolló métodos innovadores para observar y cuantificar con precisión el estado de los océanos en el contexto del cambio climático, y lideró proyectos pioneros para medir y analizar los efectos del calentamiento global mediante tecnologías avanzadas, como las imágenes satelitales.
La magnitud del terremoto de Kamchatka del 29 de julio de 2025 fue de 8,8 y provocó un tsunami que se extendió por todo el Pacífico. Un satélite sobrevoló la zona 70 minutos después del evento y capturó imágenes en alta resolución que revelaron la curvatura y dirección de estas olas catastróficas, además de realizar mediciones precisas del nivel del mar.
Un análisis internacional revela que pesticidas, medicamentos y otros compuestos creados por el ser humano constituyen una fracción notable de la materia orgánica disuelta en el agua marina. Esto es más evidente en zonas cercanas a la costa, y persisten incluso en océanos abiertos, lo que plantea riesgos para la biodiversidad y la salud de los ecosistemas.
Un metaanálisis de 385 investigaciones publicado en Nature revela que las proyecciones usadas durante años para evaluar la exposición costera presentan desviaciones importantes. La mayoría de los trabajos analizados se basa en cálculos derivados de datos satelitales que no incorporan condiciones oceánicas locales. Al compararlos con mediciones directas, los autores detectan diferencias significativas. El resultado apunta a una vulnerabilidad mayor para las poblaciones situadas en zonas bajas del litoral.
El pasado año, los mares del planeta acumularon un calor sin precedentes desde que comenzaron las mediciones modernas, un fenómeno que intensifica tormentas, altera patrones climáticos y amenaza la vida marina.
Un nuevo estudio publicado en PNAS alerta del elevado porcentaje de macroplásticos en la fauna marina: un 35 % de las aves, un 12 % de los mamíferos y un 47 % de las tortugas analizados habían ingerido estos materiales. Aunque la mortalidad directa es baja, ciertos plásticos resultan especialmente dañinos y afectan a especies de la Lista Roja de la UICN.
Los ingenieros más pequeños del océano, el plancton calcificador, regulan silenciosamente el termostato de la Tierra mediante la captura y el reciclaje del carbono. Una nueva investigación internacional, liderada por el Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales de la Universitat Autònoma de Barcelona, revela que estos organismos están representados de forma excesivamente simplificada en los modelos climáticos que se utilizan para predecir el futuro de nuestro planeta.
Una reconstrucción de los niveles del mar durante los últimos 4,5 millones de años muestra que fueron hasta una veintena de metros más altos que los actuales. Los investigadores subrayan que los resultados no cuestionan la crisis climática actual, que ha ocurrido por las actividades humanas y solo en unas pocas décadas.
El océano refleja con fuerza los efectos del cambio climático y la polución. El último informe de Copernicus advierte de un aumento sin precedentes del nivel del mar, la pérdida acelerada de hielo en los polos y la intensificación de olas de calor marinas.