Un ensayo clínico internacional identifica la fluvoxamina como una opción terapéutica basada en evidencia frente a uno de los síntomas más incapacitantes tras la infección por el virus SARS-CoV-2. El tratamiento muestra mejoras significativas en la calidad de vida de los pacientes.
Un equipo de investigación codirigido por la Universidad McMaster (Ontario, Canadá) ha identificado uno de los primeros medicamentos que ha demostrado reducir de forma significativa la fatiga en personas con covid persistente, un avance relevante para millones que aún sufren síntomas duraderos años después del inicio de la pandemia.
El ensayo clínico aleatorizado y controlado con placebo encontró que la fluvoxamina, un antidepresivo de bajo coste y ampliamente disponible, mejoró de forma significativa la fatiga y la calidad de vida en adultos con covid persistente. Los resultados se publicaron el 31 de marzo de 2026 en la revista Annals of Internal Medicine.
La fatiga es el síntoma más frecuente y debilitante del long covid, y deja a muchas personas incapacitadas para trabajar, cuidar de sus familias o retomar su vida habitual. A pesar de su impacto global, existen pocos tratamientos con eficacia demostrada.

La fluvoxamina mostró beneficios consistentes y relevantes y, dado que ya se utiliza ampliamente y se conoce bien, tiene un claro potencial para su uso clínico

“Este es un paso importante para los pacientes que han estado esperando opciones basadas en evidencia”, afirma Edward Mills, autor principal, profesor del Departamento de Métodos de Investigación en Salud, Evidencia e Impacto de McMaster y coinvestigador principal del ensayo. “La fluvoxamina mostró beneficios consistentes y relevantes y, dado que ya se utiliza ampliamente y se conoce bien, tiene un claro potencial para su uso clínico”.
El estudio fue codirigido por investigadores de Canadá, Brasil y Estados Unidos, con centros clínicos en la ciudad de Belo Horizonte y en el estado de Minas Gerais, Brasil. El equipo del ensayo REVIVE-TOGETHER incluyó colaboradores de la Universidad McMaster, la Universidad de Columbia Británica, la Universidad de Stanford, la Universidad de Pittsburgh, la Universidad de Duke, la Universidad de Georgetown y múltiples instituciones brasileñas.
El ensayo incluyó a 399 adultos en Brasil que seguían experimentando fatiga durante al menos 90 días tras una infección confirmada por SARS-CoV-2. Los participantes fueron asignados aleatoriamente para recibir fluvoxamina (comercializada bajo la marca Luvox), metformina (un medicamento habitual para la diabetes) o placebo durante 60 días.
“Queríamos comprobar si dos medicamentos ya existentes, ampliamente disponibles y asequibles podían ayudar. Ambos tenían fundamentos biológicos que sugerían un posible efecto frente a la fatiga de la covid persistente, pero ninguno se había evaluado de forma rigurosa para este fin en un ensayo clínico adecuado”, explica Mills.
Los autores comprobaron que la fluvoxamina redujo la fatiga más que el placebo, con evidencia que indica un 99 % de probabilidad de que el fármaco sea superior al placebo. El medicamento también mejoró la calidad de vida global en múltiples indicadores.
Investigaciones previas habían mostrado que la metformina reduce el riesgo de desarrollar long covid cuando se administra en la fase aguda de la infección, y este estudio indica que no aporta beneficios relevantes para tratar la fatiga en pacientes con covid persistente ya establecido.
El estudio utilizó un diseño adaptativo bayesiano avanzado, que permitió a los investigadores detener antes algunos brazos del ensayo cuando los resultados ya eran concluyentes, un enfoque que acelera la generación de evidencia sin perder rigor científico.
“El ensayo utilizó un diseño adaptativo sofisticado que le permitió alcanzar conclusiones de forma más eficiente que los estudios tradicionales y detenerse antes cuando la evidencia era suficiente, una innovación metodológica tan importante como los propios resultados”, señala Gilmar Reis, autor principal, investigador de Cardresearch, un centro de investigación clínica brasileño con sede en Belo Horizonte. Reis también es profesor asociado a tiempo parcial en McMaster.
La covid persistente sigue siendo un importante desafío de salud pública y afecta a unos 65 millones de personas en todo el mundo. Sin embargo, la mayoría de las guías médicas solo recomiendan cuidados de apoyo, como la dosificación de la actividad y el manejo de síntomas, debido a la falta de tratamientos con eficacia demostrada.
Los autores subrayan que, aunque la fluvoxamina representa una opción prometedora para tratar la fatiga, la covid de larga duración es una condición compleja con múltiples síntomas y mecanismos biológicos. Se necesitan más estudios para determinar qué pacientes se benefician más, cómo actúa el medicamento y cómo podría combinarse con otros tratamientos emergentes.
“Este ensayo proporciona a los clínicos la primera evidencia sólida de un medicamento que ayuda a reducir la fatiga de la covid persistente. Los pacientes quieren algo que puedan probar hoy, y este hallazgo nos acerca a esa realidad”, concluye Jamie Forrest, cocautor e investigador posdoctoral en la Universidad de Columbia Británica.
Referencia:
Annals of Internal Medicine, 2026.