Suscríbete al boletín semanal

Suscríbete para recibir cada semana el boletín SINC con los contenidos más relevantes y no te pierdas nada de la actualidad científica.

Suscríbete al boletín semanal
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones

Una empresa asturiana fabricó componentes de ALMA con financiación europea

La firma asturiana Asturfeito ha creado los componentes estructurales del observatorio ALMA, que esta semana se ha inaugurado oficialmente en el norte de Chile, con financiación del Observatorio Europeo Austral (ESO). En concreto ha facilitado el armazón metálico de 25 de las 66 antenas que tendrá la instalación.

La firma ha creado el armazón metálico de 25 de las 66 antenas de ALMA. / Asturfeito

Asturfeito, una compañía con sede en Asturias, ha fabricado todos los componentes estructurales que ha financiado el Observatorio Europeo Austral (ESO) con destino al observatorio ALMA, el mayor proyecto astronómico terrestre que se inauguró el 13 de marzo oficialmente.

Concretamente, la empresa ha proporcionado la estructura metálica de 25 antenas, es decir: todos los componentes estructurales salvo la parábola, que es de fibra.

Tras forjar las estructuras, de 8 metros de alto por 4 de ancho y con un peso de unas 60 toneladas cada una, los técnicos de la compañía montaron y probaron todos los componentes, incluyendo los sistemas eléctricos, hidráulicos y la instrumentación de control. En definitiva, “hicimos una simulación completa del funcionamiento de las antenas para obtener la aceptación de los equipos”, afirma José Carlos González, director de operaciones de la firma.

“El proyecto supuso un salto para la compañía de cara a la fabricación de grandes equipos de precisión”, añade Ricardo Rodríguez, director comercial de Asturfeito.

Reto tecnológico

Además, permitió a la empresa adquirir las habilidades necesarias para fabricar los equipos recibió apoyo del PCTI del Principado que gestiona FICYT y del Ministerio de Economía y Competitividad a través del CDTI.

José Carlos González destaca que el mayor reto tecnológico que planteó la fabricación de los equipos radicó en cumplir las estrictas tolerancias de fabricación: “Por ejemplo, un componente de 4 metros de diámetro debía tener una planitud tal que no hubiera más de 35 micras de diferencia entre todas sus partes. Si tenemos en cuenta que un pelo humano tiene un grosor de 50 micras, eso puede dar una idea de los niveles de precisión que tuvimos que conseguir en grandes piezas”.

Fuente: FICYT
Derechos: Creative Commons
Artículos relacionados
Un robot blando con aspecto de pez consigue nadar en las profundidades de las Marianas

Inspirado en el pez caracol de la fosa de las Marianas, este robot chino ha sido capaz de nadar de forma autónoma y autopropulsada a casi 11.000 metros de profundidad. Aunque de momento sus funciones son muy limitadas, sus creadores creen que el diseño, flexible, blando y ligero, puede sentar las bases de la robótica submarina en condiciones extremas.

Robert Langer, catedrático de ingeniería química en el MIT
“No desarrollen nada por dinero, sino por el impacto que tendrá en la sociedad”

Langer, que cuenta con más de 1.400 patentes, 1.500 artículos científicos y unos 220 premios, entre ellos el Charles Stark Draper –el ‘Nobel’ de los ingenieros–, ayudó a crear la biotecnológica Moderna, que ha desarrollado una vacuna de ARN con la que ya se han comenzado a inmunizar cientos de miles de personas en Occidente. Precisamente, la tecnología que usa Moderna y el suero de Pfizer/BioNTech se basa en las nanopartículas que desarrolló este científico hace 40 años.