Comprender cómo las pequeñas variaciones en el ADN alteran la actividad de los genes es uno de los mayores desafíos de la genómica. Un nuevo modelo desarrollado por Google DeepMind aborda este problema analizando regiones del genoma de gran tamaño con un nivel de detalle sin precedentes. Podría tener futuras aplicaciones en el desarrollo de terapias génicas, el diagnóstico de enfermedades raras o la biología sintética.
Una nueva inteligencia artificial permite identificar, antes de la intervención, a los pacientes con mayor probabilidad de desarrollar septicemia mediante el análisis de su información genética. El sistema se ha aplicado en pacientes quirúrgicos.
Los modelos de inteligencia artificial que están entrenados para comportarse mal en una tarea concreta pueden generalizar este comportamiento a tareas no relacionadas, como ofrecer consejos maliciosos, según sugiere un artículo publicado en Nature.
El nuevo modelo de inteligencia artificial se entrenó con una muestra de 10 739 radiografías panorámicas dentales, correspondientes a personas de entre 14 y 26 años. La herramienta obtuvo un error medio absoluto de solo 1,12 años y una precisión del 88,38 % al determinar si una persona supera o no el umbral de los 18 años.
Comprender cómo se comporta el ruido en sistemas cuánticos es clave para su desarrollo. Un nuevo estudio internacional, liderado desde Australia, permite identificar patrones ocultos en los errores que afectan a estos dispositivos.
Un equipo de Harvard ha analizado los cuatro modelos más populares de análisis patológico con inteligencia artificial para diagnosticar el cáncer y ha detectado sesgos ligados al género, la raza y la edad. Para corregirlos, ha desarrollado FAIR-Path, una herramienta que reduce estos fallos en un 88 %.
Una obra en construcción preservada por la erupción del Vesubio, con herramientas y pilas de materiales intactos, ha permitido a investigadores del MIT desvelar la receta romana del hormigón. El análisis indica que su composición, basada en la llamada ‘mezcla en caliente’, le otorgaba propiedades autorreparadoras, lo que explica que puentes, acueductos y otras estructuras sigan en piel miles de años después.
La combinación continua entre la intención del usuario y la asistencia autónoma basada en IA permite ejecutar movimientos más precisos y naturales en manos protésicas, reduciendo al mismo tiempo el esfuerzo cognitivo necesario para manejarlas, según un estudio publicado en Nature Communications.
Bruselas intensifica la presión sobre Google con un examen que apunta al uso que hace de contenidos ajenos en sus servicios de inteligencia artificial. El objetivo es aclarar si esa práctica vulnera la competencia y perjudica a quienes dependen del buscador para llegar a su audiencia.
El modelo popEVE identifica mutaciones inéditas en proteínas humanas y clasifica su gravedad. Publicado en Nature Genetics, promete agilizar diagnósticos en sistemas sanitarios con recursos limitados.