Número de resultados (ordenados cronológicamente): 47155
Científicos de Cataluña han descrito el mecanismo de comunicación intercelular implicado en el posicionamiento de las células. Conocer dicho mecanismo abre camino hacia el desarrollo de terapias dirigidas en medicina regenerativa. El trabajo se ha publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.
La práctica del feeding–dar alimentos a los animales salvajes para atraerlos– está alterando el comportamiento y los hábitos alimentarios de la tortuga verde en Canarias. Así se desprende de un estudio publicado en la revista Science of the Total Environmentpor un equipo en el que participa Lluís Cardona, de la Facultad de Biología y del Instituto de Investigación de la Biodiversidad de la Universidad de Barcelona (IRBio).
Una investigación de la Universidad de Granada tumba la teoría mitocondrial del envejecimiento, que se consideraba el único aspecto negativo de la práctica deportiva junto a las lesiones. El estudio describe un mecanismo antioxidante que aumenta el rendimiento de los deportistas al reducir el daño celular acumulado en el tiempo durante las distintas sesiones de entrenamiento y competición.
El insomnio es uno de los trastornos que pueden ocurrir durante el embarazo. Un estudio liderado por la Universidad de Granada subraya que el 64% lo sufre durante el tercer trimestre. Este problema, además de afectar a la calidad de vida de las gestantes, es un factor de riesgo de hipertensión y preeclampsia, diabetes mellitus gestacional, depresión, parto prematuro y cesáreas no planificadas. En la investigación participaron 486 mujeres embarazadas sanas de las provincias de Granada, Jaén, Huelva y Sevilla.
La Universitat Jaume I ha estudiado hormonas vegetales para conseguir plantas más tolerantes al estrés por inundación de los suelos de los cultivos. En concreto, han estudiado una hormona vegetal, el ácido abscísico o ABA, que es clave en la regulación de la tolerancia a las condiciones ambientales adversas en vegetales.
Un equipo de investigación, liderado por el Museo Nacional de Ciencias Naturales ha estudiado el veneno de las aceiteras, escarabajos de la familia Meloidae capaces de sintetizar cantaridina, un veneno muy tóxico. La pérdida de rayas rojas es un proceso evolutivamente reciente que no va acompañado de una reducción de la toxicidad.
Un equipo internacional de científicos, con participación de la Universidad Pública de Navarra, ha trabajado en la detección de elementos genéticos móviles (transposones) en hongos basidiomicetos, un tipo de hongos conocidos porque producen setas comestibles y son activos degradadores de residuos lignocelulósicos. El trabajo les ha permitido obtener mapas detallados de la presencia de transposones en más de 70 hongos basidiomicetos, muchos de ellos, de gran relevancia en la industria biotecnológica y agroalimentaria.
Entre los años 1300 y 1850 se produjo la Pequeña Edad de Hielo en la península ibérica, un período frío que, sin embargo, fue muy variable, con multitud de episodios extremos que condicionaron la vida diaria de las sociedades de la época. Así lo recoge el mayor estudio climático sobre ese periodo centrado en diversas características de las montañas ibéricas, como el comportamiento de los glaciares, los sedimentos de los lagos y los anillos de los árboles.
Científicos de la Universidad de Valencia y la Universidad de la Ciudad de Nagoya (Japón) han descubierto, en ratones, un mecanismo de regeneración neuronal después de una lesión cerebral, que existe sólo durante el periodo neonatal. El hallazgo, portada de la revista Cell Stem Cell, abre camino al desarrollo de nuevas terapias que puedan paliar las consecuencias de los eventos isquémicos en el cerebro, uno de los grandes retos de la medicina actual.
Científicos del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana ha hecho una revisión de la mandíbula de Mountmarin-La Nicherealiza, un fósil humano hallado en 1949 al sur de Francia, cuyas características respaldan la hipótesis de la evolución en mosaico del linaje neandertal. Los restos tienen una antigüedad de entre 200.000 y 240.000 años, y su estructura es muy arcaica con piezas dentales indiscutiblemente neandertales.