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Investigadores de España y Portugal han descubierto en la Sierra de la Demanda (Burgos) los restos de uno de los dinosaurios más altos de Europa, con un cuello de 10 metros, el doble de largo que el tronco. Su nombre es Europatitan eastwoodi, en honor al actor Clint Eastwood, que rodó en las mismas tierras donde vivió este saurópodo hace 125 millones de años.
Los diabéticos tienen un mayor riesgo de padecer tuberculosis si son infectados. Al mismo tiempo, esta enfermedad ocasiona un aumento transitorio de azúcar en sangre. Investigadores del Complejo Asistencial Universitario de León han analizado cómo reaccionan los componentes de la sangre ante la infección y qué diferencias hay entre los individuos más y menos propensos a sufrir tuberculosis.
Un equipo de científicos de la Universidad de Barcelona ha descrito diferencias en la activación cerebral funcional de pacientes con diabetes tipo 1. El estudio, publicado en PLoS ONE, representa un paso importante hacia la comprensión de cómo este trastorno metabólico afecta al cerebro durante la actividad cognitiva y podría tener implicaciones en el modo de abordar su tratamiento.
Un equipo de científicas españolas ha descrito cómo detectar mutaciones en los genes para reconocer el riesgo de enfermedades como el cáncer. Así en un futuro, se podrá preverlas. El estudio utiliza por primera vez la técnica SERS, de análisis químico ultrasensible, para estudiar el ADN con resultados de éxito.
ADRIÁN GARCÍA CANDEL / IFISC (UIB-CSIC)
Investigadores de la Universidad de Jaén han comprobado que una bacteria del género Klebsiella se puede usar para eliminar metales pesados, como la plata, de las aguas residuales. Además, durante el proceso genera cloruruo de plata, un agente antimicrobiano que también es muy demandado por la industria biotecnológica por sus propiedades ópticas.
El aumento de temperaturas modificará drásticamente el ambiente y la biodiversidad del continente antártico. Según un nuevo estudio, el deshielo expandirá para finales de siglo hasta un 25% el territorio habitable de la flora y fauna autóctonas, al mismo tiempo que permitirá la entrada de especies invasoras. Pero los científicos desconocen aún si los efectos del cambio climático beneficiarán o amenazarán a los seres vivos de la Antártida.