Investigadores de la Universidad de Huelva y de una universidad brasileña han conseguido elaborar ladrillos con material procedente de las plantas de gestión de residuos de construcción. El producto supera los requisitos de resistencia establecidos en las actuales normativas de edificación en Europa y América con un menor coste de producción. Los experimentos, realizados en Brasil, han demostrado la efectividad de su aplicación inmediata en la industria.
Investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid han desarrollado una técnica para incorporar una lámina funcional, en la que se pueden unir numerosos compuestos bioactivos, sobre prótesis de titanio. Según sus creadores, este innovador procedimiento ayudará a mejorar la capacidad terapéutica de los implantes y a que sean más compatibles con el organismo.
La estructura del pelo del oso polar ha servido de inspiración a un equipo internacional de investigadores para diseñar una nueva membrana nanoestructurada. Este tipo de red nanofibrosa, patentada por científicos de la Universidad Complutense de Madrid, sirve para desalar aguas con alto contenido en sales.
Investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid y el instituto IMDEA Nanociencia han logrado procesar polímeros orgánicos con una técnica denominada microfluídica, que permite mezclar distintas disoluciones en conductos con menos de 0,1 mm de diámetro. De esta forma se pueden obtener fibras de material con la forma deseada, con el potencial de incorporarse a dispositivos tecnológicos mediante impresoras 3D.
Un equipo internacional liderado desde la Universidad Autónoma de Madrid e IMDEA Nanociencia ha innovado un proceso de preparación limpio de antimoneno, un compuesto formado por átomos de antimonio. El resultado es un nuevo material que supera algunos de los problemas de los materiales bidimensionales actuales.
Investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid han logrado aislar un material bidimensional derivado del antimonio con propiedades que superan algunos de los problemas del grafeno. Su estabilidad en condiciones ambiente e incluso sumergido en agua lo convierte en un atractivo candidato para aplicaciones electrónicas.
Investigadoras de la Universidad Politécnica de Madrid han desarrollado un panel con residuos textiles que mejora las condiciones térmicas y acústicas de las edificaciones, a la vez que reduce el impacto energético asociado a la producción de materiales de construcción y las emisiones de gases de efecto invernadero.
Las láminas de grafeno se pueden pelar, plegar y rasgar en tiras de forma espontánea cuando se les aplica calor, según han demostrado dos científicos irlandeses. El avance podría conducir a nuevas tecnologías de autoensamblaje para transformar materiales bidimensionales en complejas estructuras en 3D.
Investigadores de la Universitat Rovira i Virgili, en Tarragona, han diseñado un sensor fotónico utrasensible capaz de registrar concentraciones muy pequeñas de contaminantes en el agua. El prototipo mejora otro sensor anterior, patentado por el mismo grupo, que detecta el hielo de las alas de los aviones.