Investigadores del Institut Català de Nanociència i Nanotecnologia y el Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid han conseguido formar partículas metalorgánicas que se ensamblan de forma espontánea en superestructuras 3D ordenadas. Estas se comportan como un cristal fotónico y se podrían aplicar en el diseño de sensores.
Las colillas de cigarrillos están compuestas principalmente de acetato de celulosa, un material no biodegradable y con pocas perspectivas de ser reciclado. Un equipo de científicos de la Universidad de Extremadura abre una nueva vía de utilidad para este tipo de materiales y propone convertirlo en aislante acústico.
Por sus excelentes propiedades, el grafeno aspira a revolucionar no solo la industria, sino también nuestro día a día, con dispositivos de una flexibilidad sin precedentes. Pero antes de hacer historia tiene que enfrentarse al principal escollo: su baja rentabilidad. Científicos del proyecto europeo Gladiator presentan en la Graphene Week de Atenas una nueva técnica y una metodología que supervisa el crecimiento del grafeno para mejorar la calidad y reducir los costes de fabricación del material.
Las aleaciones de magnesio son degradables y podrían convertirse en una alternativa frente a las de otros metales a la hora de fabricar prótesis, utilizadas para soldar huesos o resolver problemas cardiovasculares. Ahora investigadores de la Universidad del País Vasco han logrado mejorar esta aleaciones de magnesio regulado su velocidad de degradación, lo que ayuda a evitar segundas intervenciones en los pacientes.
Investigadores del centro vasco IK4-TEKNIKER han diseñado un equipo para mejorar el deslizamiento de los barcos por el agua. Se trata de un sistema que evalúa cuáles son los recubrimientos o pinturas antiincrustantes con menor coeficiente de fricción con el agua del mar.
Investigadores de las universidades de Sevilla y Huelva han desarrollado un bioplástico, derivado de la proteína de soja, capaz de absorber hasta cuarenta veces su peso. Ahora van a probar la utilidad de este nuevo material ecológico como dispensador de micronutrientes en cultivos.
Investigadores de TECNALIA y del instituto francés ICMCB-CNRSS han desarrollado una técnica avanzada para producir nanopartículas de tobermorita, un tipo de mineral encontrado en construcciones de hormigón de la época romana y que podría ser la clave de su durabilidad. El método demuestra la posibilidad de obtener tobermorita a 400 ºC, cuando se creía que era imposible por encima de 200 ºC.
Investigadores españoles y brasileños han desarrollado materiales nanoestructurados, basados en calcio y bario, que se pueden usar para restaurar elementos pétreos en bienes de interés cultural. Las nanopartículas reparadoras se han puesto a prueba en material de una iglesia de Corral de Almaguer (Toledo) y pinturas murales procedentes de una casa de Pompeya (Italia).