Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas han desarrollado detectores de radiación para explorar el universo en las misiones de la ESA. Se trata de microcalorímetros extremadamente sensibles y miniaturizados, como pequeños termómetros, que pueden detectar la energía de un solo fotón.
Investigadores del Instituto de Ciencia de Materiales de Barcelona han demostrado la viabilidad de la extracción electroquímica de calcio a partir de un óxido metálico, que se podría usar así como cátodo en baterías. El estudio se ha realizado en colaboración con Toyota Motor Europe y ha dado lugar a una patente.
Investigadores de la Universidad Rey Juan Carlos y del CSIC han mejorado la programación de un polímero autorreparable con capacidad de recuperar su forma inicial. Se puede aplicar en sectores como la automoción, el aeroespacial o el biomédico.
Entre las múltiples aplicaciones de los nanomateriales de grafeno figuran las del ámbito de la medicina, desde terapias contra el cáncer hasta ingeniería de tejidos y transferencia genética. La principal barrera que tendrán que superar los productos fabricados con estos materiales es la reacción del sistema inmunitario. Ahora investigadores europeos han analizado cómo actúan nuestras defensas ante la presencia del óxido de grafeno.
Investigadores de la Universidad Jaume I, en Castellón, han mejorado el rendimiento de dispositivos de luz blanca con puntos cuánticos, unas diminutas partículas semiconductoras. El avance se podrá aplicar en futuros LED, más económicos y eficientes, destinados a iluminar las pantallas de alta definición.
Investigadores de las universidades de Córdoba y la Tecnológica del Sur de China han logrado encapsular metales en armazones porosos formados por un material mixto de materia orgánica y metálica. El avance podría aplicarse para absorber CO2, un importante gas de efecto invernadero, y el desarrollo de baterías.
Científicos chinos han encontrado una forma de hacer flexible el diamante, la sustancia natural más dura del mundo. El secreto es crear agujas de este resistente material a escala nanométrica, un avance que puede llevar al descubrimiento de productos con nuevas propiedades.
Investigadores de la Universidad de Extremadura han aplicado la ciencia e ingeniería de los materiales al estudio del desgaste dental, creando modelos que permiten conocer la fuerza de masticación según las marcas observadas en las piezas. Esta información resulta de utilidad tanto para los dentistas como para los paleontólogos, ya que con ella se puede saber cómo era la dieta de nuestros ancestros y los antiguos mamíferos.
Investigadores del Instituto de Ciencia de Materiales de Barcelona han desarrollado la primera técnica que permite dotar de color estructural, no por pigmentos, a un derivado de la celulosa. El método se basa en la nanoestructuración del material y se podría aplicar desde el embalaje de productos hasta detectores, sensores o etiquetas biodegradables para la industria alimentaria.