Una empresa asturiana lidera un proyecto europeo para desarrollar un sistema que permitirá visualizar los bocetos previos y las imágenes que se ocultan bajo los lienzos, así como para investigar el interior de otros objetos. Para ello desarrollarán un nuevo tipo de escáner con emisores y receptores de grafeno.
Investigadores del Instituto Tecnológico del Embalaje, Transporte y Logística (ITENE) han logrado mejorar algunas propiedades de los envases de papel y cartón gracias al uso de biopolimeros, nanoarcillas y otros productos naturales en sus recubrimientos. La investigación se enmarca dentro del proyecto europeo BioFlexCom.
Los resultados de una investigación de la Universitat de València, con técnicas no destructivas, muestran que los colores negros de las pinturas de la Cueva Parpalló (Gandía, Valencia) se conseguían con carbón y tierras con óxido de manganeso durante el Paleolítico. El trabajo ha permitido matizar la idea de una evolución lineal del arte paleolítico y ha contribuido a definir la importancia de estudiar procesos culturales de carácter regional.
Investigadores de la Universidad Duke (EE UU) han creado un sensor que comprime las fotografías según se toman, en lugar de después como hacen la mayoría de los algoritmos compresores, como JPEG. El dispositivo está fabricado con un material artificial y puede simplificar el trabajo de cámaras y escáneres.
Detalle del nuevo nanomaterial compresor. Imagen: John Hunt
Investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid han ideado una nueva forma de fabricar hormigón mediante la adición de poliestireno expandido a un tipo de mortero volcánico. El resultado es un material más ligero y resistente a los cambios de temperatura respecto a los actuales, además de aislar mejor de los ruidos.
Un reciente estudio, liderado por investigadores españoles, contribuye al desarrollo de electrodos con elevada conductividad, transparentes y flexibles para emplear en componentes electrónicos. La revista Nano Letters publica este hallazgo, que no trata únicamente un reto científico, sino también una necesidad tecnológica.
Los ladrillos salen de la máquina 'como churros' y luego se cortan. Imagen: C. Martinez et al./UJAEN.