Investigadores de la Universidad de Stanford (EEUU) y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han desarrollado un material que imita las propiedades exóticas del grafeno. El trabajo, que se publica esta semana en 'Nature', abre la vía para sintetizar a gran escala materiales con propiedades parecidas al grafeno y nuevos dispositivos a medida.
Tecnalia desarrollará un nuevo sistema de protección activo para quesos procesados y productos de bollería y pastelería. El proceso se realizará mediante la búsqueda y selección de compuestos antifúngicos naturales y el estudio de su posterior aplicación en estos alimentos.
El profesor Kes, de la Universidad de Leiden, ha ofrecido una conferencia sobre el descubrimiento de la superconductividad dentro de los actos organizados por la Facultad de Ciencias de la Universidad de Zaragoza, el departamento de Física de la Materia Condensada y el Instituto de Ciencia de Materiales de Aragón, para conmemorar el centenario de este acontecimiento.
Investigadores del Instituto de Energía Solar de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y del Instituto Tecnológico de Massachusets (MIT, EE UU) han desarrollado una herramienta informática que simula cuál será la eficiencia teórica de una célula solar de silicio en función de las impurezas que contenga el material base. Se llama 'Impurities to Efficiency' y es gratuita.
Las fibras naturales de las plumas de los patos producen aislamiento térmico exterior y repelen el agua. Imagen: Steve-h
Un estudio internacional permite predecir cómo interacciona un líquido con un material a partir de seis parámetros. Por un lado, el estudio sugiere una explicación a la evolución de fibras naturales, como las de las plumas de las aves y, por otro, promete futuras aplicaciones para mejorar los tejidos.
Un nuevo envase inteligente incorpora un sistema 'antihurto' capaz de detectar y controlar si su contenido ha sido comprometido.
Parte de los treinta investigadores de seis países europeos que participan en el proyecto, en la primera reunión de trabajo que tuvo lugar ayer en Oviedo. Foto: Treelogic.
Alberto Castro en la Universidad de Tohoku (Japón). Foto: A. C.
Alberto Castro Muñiz trabaja a 106 Km de la central nuclear de Fukushima, concretamente en la Universidad de Tohoku, en Sendai. Allí este joven asturiano y doctor en Física contribuye a diseñar materiales nanoestructurados que se utilizarán en pequeñas celdas biológicas de combustible, con el fin de que puedan extraer energía eléctrica partir de los fluidos corporales y hacer funcionar con ella dispositivos implantables como los marcapasos. A escasas semanas de cumplirse un año del desastre nuclear, la creación científica se empeña en proyectarse hacia el futuro en un entorno marcado por la imprevisibilidad de la naturaleza.