Las zonas profundas de los lagos de Banyoles, en Gerona, son ricas en azufre y hierro y están dominadas por bacterias, condiciones similares a las de los océanos al inicio de la vida en la Tierra, según muestra una investigación liderada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Los científicos aseguran que los resultados ayudarán a predecir el comportamiento de los océanos en futuros escenarios del cambio climático.
La Base Antártica Juan Carlos I, que pertenece al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), cierra mañana sus puertas hasta el próximo otoño. Concluye así la Campaña Antártica 2014‐2015, en la que han participado en total 80 investigadores de 12 países. El CSIC lidera dos proyectos y participa en otros dos de los 15 que se han realizado en esta edición, que ha durado unos 100 días.
Epicentro del terremoto. / Guardia Civil
Tras la erupción del volcán submarino de El Hierro en las islas Canarias, el ecosistema marino se vio alterado por una perturbación significativa en las propiedades físico-químicas del agua. Un estudio, publicado en PLoS ONE, demuestra que, durante los tres meses siguientes a la erupción, la biodiversidad en el agua se redujo pero la comunidad bacteriana aumentó de actividad y abundancia produciendo un cambio en la composición de las especies.
Muestras geológicas de Salamanca, Zamora, La Coruña y Portugal han viajado decenas de miles de kilómetros por varios países del mundo para averiguar la edad de las fallas del oeste de la península ibérica, que ha quedado establecida en 308 millones de años. Según un estudio, coincide con el plegamiento del terreno conocido como Orógeno Varisco, que afectó al oeste de la península e hizo surgir las cordilleras actuales.
El proyecto Forest 500 ha dado a conocer una lista de medio millar de actores que desde ahora y hasta 2020 tienen en su mano frenar la deforestación en los bosques tropicales del mundo. Entre ellos destacan gobiernos, empresas e inversores que desempeñan un papel importante en la eliminación de la deforestación. Países como Brasil, Colombia y Perú, así como la Unión Europa, son los mejor puntuados.
Una investigación conjunta de la Universidad Autónoma de Barcelona, la Universidad de Southampton (Reino Unido) y la Universidad Nacional de Australia muestra que el final del último período glacial (hace unos 15.000 años) coincidió con la liberación de grandes cantidades de CO2 almacenado en los océanos del hemisferio sur provocando un incremento global de las temperaturas.
En un bloque de hielo a gran altitud en el glaciar Quelccaya de los Andes peruanos, ha aparecido la evidencia más temprana de contaminación atmosférica a gran escala debida a actividades humanas. Se produjo alrededor del año 1540, durante la colonización española, con el auge de la producción de plata.