Los sedimentos examinados por el rover Curiosity en el cráter marciano Gale indican que hace más de tres millones de años hubo un lago con elementos biológicos clave como carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno que proporcionarían las condiciones perfectas para la vida microbiana. Las investigaciones, en las que han participado científicos españoles, se publican hoy en la revista Science.
Fotografía tomada por el instrumento MAHLI el 6 de enero de este año en la que se observa una extraña erosión, que los científicos han bautizado como "huella de serpiente". / AAAS-Science