Suscríbete al boletín semanal

Recibe cada semana los contenidos más relevantes de la actualidad científica.

Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones

Chenóbil echa el cierre

2000: cierra definitivamente la central nuclear de Chenóbil. / Wearbeard

La central nuclear de Chernóbil (Ucrania) tardó catorce años en cerrar después provocar el peor accidente nuclear de la historia en 1986, que causó la muerte a miles de personas directa e indirectamente. Gracias a un acuerdo con el G7 y la Unión Europea, que se comprometieron a ayudar energéticamente a Ucrania si dejaba de utilizar los reactores no dañados, el país cerró definitivamente las puertas de la central el 15 de diciembre de 2000.

A la 1:24 horas de la madrugada del 26 de abril de 1986, el reactor número cuatro de la central nuclear estalló por una combinación de fallos técnicos y humanos, esparciendo al aire 200 toneladas de material radiactivo –entre unas 100 y 500 bombas como la de Hiroshima–. La nube tóxica se extendió por media Europa, especialmente Ucrania, Bielorrusia y Rusia, matando a miles de personas en los meses siguientes. Según los expertos, los efectos se manifestarán en las generaciones venideras en los próximos 1.000 años

El reactor dañado fue cubierto por un ‘sarcófago’ que con el tiempo amenaza con derrumbarse. Desde 2012 se ha puesto en marcha la construcción de una nueva cubierta pensada para garantizar la seguridad de la planta durante los próximos cien años.

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons
Creative Commons 4.0
Puedes copiar, difundir y transformar los contenidos de SINC. Lee las condiciones de nuestra licencia
Sé el primero en comentar