El análisis de restos arqueológicos con técnicas avanzadas ha permitido identificar nuevas pistas sobre una práctica que hasta ahora seguía rodeada de incógnitas en la civilización egipcia.
Durante los diagnósticos por imagen, hoy se emplean agentes de contraste a base de gadolinio, un metal pesado que podría dañar los riñones de pacientes con alguna enfermedad renal. Una investigación española diseña una alternativa que podría igualar su capacidad de contraste y que además es fluorescente.