Un nuevo marco teórico plantea que la reproducción y la longevidad no son fuerzas opuestas, sino acopladas por la evolución. El declive ovárico se propone como un nuevo sello distintivo del envejecimiento específico del sexo y la menopausia como un fallo en la coordinación del sistema.
Un estudio liderado por investigadoras del BSC traza el primer atlas del sistema reproductor femenino y redefine la menopausia como un proceso que reorganiza órganos y tejidos. El trabajo ha utilizado IA y supercomputación para identificar los mecanismos genéticos implicados y posibles biomarcadores en sangre.
Un estudio con codornices japonesas muestra que aumentar la inversión de energía en reproducción, en este caso mediante la producción de huevos más grandes, acelera el envejecimiento y reduce la longevidad en torno a un 20 %. Los resultados respaldan la idea de que existe un coste biológico entre reproducción y reparación del organismo, que podría intensificarse en condiciones ambientales adversas.
Un estudio con más de 900 participantes revela que tomar un suplemento multivitamínico diario modifica algunos marcadores que favorecen un envejecimiento más saludable, aunque expertos ajenos al trabajo aseguran que no se trata de la “cura definitiva” y se necesita más investigación.
Tras separar las muertes por causas externas, un análisis de cohortes de gemelos sugiere que los factores hereditarios tienen un peso mucho mayor del que se estimaba en la duración de la vida humana.
Un estudio con más de 3 800 adultos mayores en EE UU sugiere que la inmunización no solo previene la enfermedad, sino que reduce la inflamación crónica y ralentiza los relojes moleculares del organismo. En la actualidad, el calendario común de vacunación en España establece la inmunización para las personas que cumplen 65 años.
España cuenta con uno de los mayores porcentajes de centenarios del mundo. Estudios actuales buscan desentrañar cómo la combinación de genes, estilo de vida y factores ambientales permite vivir más y mejor.
Una investigación liderada por el IDIBELL logra en modelos animales que el fármaco Rhosin actúe sobre células madre envejecidas. La nueva estrategia es capaz de aumentar la capacidad regenerativa del sistema inmunitario y mejora la producción de células sanguíneas una vez trasplantadas en la médula ósea.
Un estudio con 86 000 personas revela que quienes hablan varios idiomas tienen un envejecimiento más lento y una mejor salud cognitiva. Además, el efecto es mayor cuantos más idiomas se hablen.
Un estudio revela que las células T cambian de forma predecible con la edad, debilitando la respuesta a las vacunas. El hallazgo abre la puerta a diseñar inmunizaciones adaptadas al envejecimiento.