La amenazada mariposa Mnemosine esconde dos especies distintas que solo se distinguen por su olor

Un equipo internacional con participación española revela que la Mnemosine europea, una mariposa protegida, oculta dos especies. La clave podría estar en el olor de los machos, que actuaría como barrera reproductiva y tiene implicaciones para la conservación de estos polinizadores vulnerables. 

Mnemosine europea
Pese a contar con protección legal en Europa, esta mariposa podría estar aún más amenazada de lo que se pensaba. / Vlad Dinca

La mariposa Parnassius mnemosyne lleva el nombre de Mnemosine, la diosa griega de la memoria. Como si hiciera honor a su nombre, este grupo conserva en su ADN cientos de miles de años de evolución y supervivencia en Europa.

Pero esta memoria podría estar desvaneciéndose: las poblaciones europeas se encuentran en declive y, en los Pirineos catalanes, el descenso alcanza el 95 % en las últimas dos décadas debido, en gran medida, al cambio climático. Pese a contar con protección legal en Europa, esta mariposa podría estar aún más amenazada de lo que se pensaba.

Los resultados aportan nuevas claves sobre la evolución de las especies y podrían contribuir a la protección de estos polinizadores vulnerables

Una investigación del Instituto de Biología Evolutiva (IBE), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad Pompeu Fabra (UPF), revela que la Mnemosine oculta en realidad dos especies crípticas: Parnassius mnemosyne y Parnassius turatii

Combinando datos genómicos, químicos y morfológicos con modelos ecológicos y demográficos, el equipo ha reconstruido una historia evolutiva marcada por los ciclos glaciales y por una ‘segunda oportunidad’ de especiación que hoy se manifiesta en los Alpes orientales. Los resultados aportan nuevas claves sobre la evolución de las especies y podrían contribuir a la protección de estos polinizadores vulnerables.

Frontera genética marcada

Mediante análisis genómicos, el equipo ha revelado que la mariposa Mnemosine comprende en realidad dos especies: Parnassius mnemosyne y Parnassius turatii. Los marcadores genómicos revelan una frontera genética muy marcada en los Alpes orientales, donde ambas comparten hábitat.

Las poblaciones pirenaicas de Mnemosine todavía conservan en su genoma la huella de aquel antiguo cruce. Pero hoy en día no se ha detectado hibridación

Los dos linajes habrían divergido hace aproximadamente 800 000 años, pero durante el último periodo glacia, entre unos 115 000 y 12 000 años atrás, estas mariposas adaptadas al frío se habrían expandido por Europa y se habrían reencontrado en puntos de contacto como la costa atlántica.

En aquel momento, todavía no eran dos especies y se reprodujeron entre sí hasta que, con la llegada del periodo más cálido, ambos linajes regresaron a sus refugios montañosos y volvieron a diferenciarse debido al aislamiento. 

Aun así, las poblaciones pirenaicas de Mnemosine todavía conservan en su genoma la huella de aquel antiguo cruce. Hoy en día, sin embargo, no se ha detectado hibridación entre las dos especies que conviven en el mismo hábitat.

En los últimos veinte años, su población ya se ha reducido en un 95 %. / Roger Vila

Una ‘segunda oportunidad’

Aunque ambos linajes comparten ecosistema en la zona de contacto actual de los Alpes orientales, el equipo no ha detectado flujo genético entre especies. “Como se parecen tanto en aspecto y ecología, recurrimos a análisis químicos para encontrar diferencias que quizá estábamos pasando por alto”, comenta Roger Vila, investigador principal del Laboratorio de Diversidad y Evolución de Mariposas del IBE.

Los análisis revelaron que, en las zonas de contacto, los machos presentan perfiles químicos diferenciados, que les confieren olores distintivos. Estas señales podrían ayudar a las hembras a reconocer a los machos de su propia especie y evitar apareamientos entre linajes.

Las diferencias olorosas se acentúan en ambas especies en los puntos de contacto y son más similares a medida que nos alejamos de ellos

Josep Lancho Silva, primer autor (IBE)

“En el apareamiento de las mariposas, el olor desempeña un papel importante, pero este es el primer caso documentado en el que dos especies muestran un desplazamiento químico bidireccional: las diferencias olorosas se acentúan en ambas especies en los puntos de contacto y son más similares a medida que nos alejamos de ellos”, explica Josep Lancho Silva, investigador predoctoral del IBE y primer autor del artículo.

Este fenómeno se conoce como reforzamiento bidireccional: ambas especies acentúan señales distintivas para evitar reproducirse entre sí. En este caso, la barrera sería aromática. Se trata de un proceso muy difícil de detectar en tiempo real, y este estudio documenta el primer caso conocido de reforzamiento bidireccional basado en señales químicas en mariposas.

Menos margen para la conservación

Reconocer que la Mnemosine incluye en realidad dos especies crípticas tiene consecuencias directas para su conservación, porque sus poblaciones son más reducidas de lo que se pensaba.

Esto es especialmente relevante para Parnassius turatii, la especie a la que pertenecen las poblaciones pirenaicas, las únicas de la península ibérica. Estas poblaciones son genéticamente singulares, conservan la huella de una hibridación ancestral y viven en hábitats montañosos fragmentados, vulnerables al cambio climático. En los últimos veinte años, su población ya se ha reducido en un 95 %.

“Reconocer correctamente estas especies y entender qué las hace únicas es esencial para no subestimar su riesgo de extinción y orientar mejor las medidas de conservación”, afirma Roger Vila.

Referencia:

Lancho-Silva, J. et al. Second-chance speciation in the Clouded Apollo butterfly. Current Biology 2026.

Fuente: IBE
Derechos: Creative Commons.
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