La tripulación desarrollará más de cien experimentos en ciencias de la vida en el espacio, materiales, medicina, microgravedad y nuevas tecnologías. Además, la misión prevé que uno de los astronautas, aún por designar, permanezca un año en órbita.
La misión tripulada china Shenzhou-23 despegó este domingo a las 23.08 hora local (15.08 GMT) con tres astronautas a bordo, entre ellos la primera procedente de Hong Kong, con destino a la estación espacial Tiangong.
El cohete Larga Marcha-2F Y23 impulsó la nave desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan, en el desierto del Gobi (noroeste), para iniciar una misión en la que los tripulantes realizarán investigaciones científicas y actividades extravehiculares.
La tripulación está formada por Zhu Yangzhu, Zhang Zhiyuan y Lai Ka-ying. Zhu ejerce como comandante en el que constituye el cuadragésimo vuelo del programa espacial tripulado chino y la séptima misión durante la fase de aplicación y desarrollo de la estación.
Yangzhu ya participó en la misión Shenzhou-16, mientras que Zhang Zhiyuan y Lai Ka-ying debutan en el espacio y representan, respectivamente, al tercer y cuarto grupo de astronautas chinos.
Los tres encarnan además las principales categorías del cuerpo espacial chino: ingeniero de vuelo, piloto de nave y especialista de carga útil.
Lai, exsuperintendente de la Policía de Hong Kong, se convirtió en la primera astronauta de esta región en participar en una misión espacial tripulada china.
Durante su estancia en órbita, la tripulación llevará a cabo más de cien proyectos científicos y tecnológicos relacionados con ciencias de la vida en el espacio, materiales, medicina espacial, física de fluidos en microgravedad y nuevas tecnologías.
Entre los experimentos previstos figuran estudios con embriones de pez cebra, embriones de ratón y estructuras derivadas de células madre, además de pruebas con nuevos materiales y sistemas energéticos.
La misión incluye también el primer experimento anual del programa espacial tripulado chino, concebido para recopilar datos sobre vuelos prolongados y ampliar la experiencia del país en estancias espaciales de larga duración.
Esta estancia prolongada en la estación Tiangong tiene como objetivo estudiar los efectos físicos y psicológicos de la microgravedad en el ser humano. Con este avance, el gigante asiático acelera su programa espacial en plena competición con Estados Unidos, fijando su meta en enviar misiones tripuladas a la Luna para 2030 y construir una base científica en 2035.
Las autoridades indicaron previamente que el astronauta encargado de esta prueba se designará más adelante en función del desarrollo de la misión.
La Shenzhou-23 se acoplará en órbita con la estación Tiangong, donde permanece la tripulación de la Shenzhou-21, integrada por Zhang Lu, Wu Fei y Zhang Hongzhang.
Los seis astronautas —los tres recién llegados y la actual tripulación— convivirán durante unos días antes del regreso a la Tierra de estos últimos.