Los colmillos del individuo H3, conocido como el Chico de la Gran Dolina, y del individuo H1, a partir del cual se definió la especie Homo antecesor en el yacimiento de Atapuerca en Burgos, han permitido estimar por primera vez su sexo. El estudio demuestra que en, realidad, el fósil H3 pertenecía a una niña de entre 9 y 11 años.
Un equipo de científicos, liderado por la Universidad de Búfalo en EE UU, ha hallado los restos más antiguos de un perro doméstico descubiertos en América. Los fragmentos de hueso apoyan la teoría de que estos animales podrían haber migrado con los humanos a lo largo de la costa del Pacífico.
Un equipo liderado por la Universidad de Kent en Reino Unido, que ha analizado restos neandertales custodiados por varios museos, asegura que eran capaces de utilizar agarres de potencia. Esto implica que adaptaron sus pulgares para sostener herramientas de la misma manera que cogemos un martillo, entre los dedos y la palma de la mano, con la fuerza de dirección del pulgar.
Una investigación del Instituto de Salud Global de Barcelona, llevada a cabo en casi una treintena de aldeas del sur de la India, ha encontrado una asociación entre la exposición a la polución del aire y una peor salud de los huesos.
Investigadores catalanes han encontrado en el yacimiento israelí de la cueva de Qesem evidencias de almacenamiento y consumo de médula ósea conservada, hace 400.000 años. Se trata de las muestras más antiguas halladas hasta ahora. Los humanos prehistóricos conservaban durante semanas los huesos de los animales que cazaban para procesarlos y comerlos más tarde.
La imagen que tenemos de los dinosaurios se ha obtenido, sobre todo, de sus huesos fosilizados. Pero al morir, su materia orgánica se pudrió, lo que pudo distorsionar su forma original. Para completar su aspecto, algunos paleontólogos experimentan con cadáveres de animales para reconstruir el macabro proceso de la descomposición.
El nacimiento de un mamífero queda reflejado en la estructura de sus huesos largos formando una línea neonatal, de forma similar a cómo los anillos concéntricos de los troncos de los árboles muestran diferentes etapas de su crecimiento. Esta es la principal conclusión de un estudio realizado por dos investigadoras del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont que han analizado fémures, tibias y metápodos de cebra y asnos salvajes. Los resultados podrían extrapolarse a otros vertebrados.