Un nuevo estudio muestra que los individuos que pertenecen a este colectivo tienen el doble de riesgo de padecer trastornos depresivos, conductas suicidas y de alimentación que los heterosexuales o cisgénero. Los expertos de este metaanálisis exponen que todavía quedan muchas variables a tener en cuenta y que hay subgrupos de esta minoría que están infrarrepresentados.