Un equipo internacional de científicos ha analizado los restos fósiles de un ancestro prehistórico de mamíferos placentarios y marsupiales para determinar que el oído medio característico de estos animales evolucionó por etapas. El estudio, que se publica ahora en Science, demuestra que la evolución temprana del oído se produjo al separarse éste de la mandíbula.
La última evaluación de la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) demuestra que más del 15% de los mamíferos del Mediterráneo están amenazados de extinción a nivel regional. El estudio, que ha evaluado por primera vez la situación de 320 mamíferos de la región (salvo ballenas y delfines), estima que el 3% están en peligro crítico de extinción, el 5% en peligro, y el 8% son vulnerables.
El cromosoma sexual masculino Y ha evolucionado muy rápidamente en los últimos 100 millones de años. Según las investigadoras de la Universidad Estatal de Pensilvania, Kateryna Makova y Melissa Wilson, este cambio está provocando que el cromosoma Y pierda genes, y podría suponer su total desaparición con el paso del tiempo.
La jirafa es un mamífero placentario.
El walabí es un mamífero marsupial.
El informe ‘La vida silvestre en un mundo cambiante’ de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) demuestra que 1.159 especies estarían ya extintas y 16.928 están amenazadas de extinción. Con estos datos, la UICN señala que el compromiso que adoptaron los gobiernos para reducir la tasa de la pérdida de la diversidad biológica en el mundo antes de 2010 no se podrá cumplir.
Un nuevo estudio de la Universidad de Florida (EE UU) ha demostrado que los mamíferos cambian sus hábitos alimenticios en función de cambios medioambientales producidos por el clima, lo que contradice la hipótesis común de que las especies mantienen sus nichos alimenticios a pesar del calentamiento global.
Larisa DeSantis, paleontóloga del Museo de Historia Natural de Florida, demuestra cómo sacó las muestras de esmalte de los dientes fosilizados de llama (Hemiauchenia macrocephala), para poder determinar el nicho alimenticio del animal.
Los restos fósiles de roedores e insectívoros del yacimiento de la cueva de El Mirón (Cantabria) han permitido determinar las condiciones climáticas de este territorio desde el Pleistoceno final hasta la actualidad. En total, los investigadores han delimitado siete cambios climáticos: unas veces ha dominado el frío glacial y otras, el calor.