El cultivo de bivalvos depende de un equilibrio ambiental especialmente sensible a los cambios de temperatura, salinidad y oxígeno. Los extremos climáticos alteran esas condiciones y amenazan una actividad económica muy ligada a la estabilidad de los ecosistemas costeros.
Las temperaturas récord registradas este verano confirman una tendencia especialmente acusada en esta cuenca, con efectos sobre el nivel del mar y los ecosistemas.
El calentamiento del mar favorece la llegada de esta especie a las costas gallegas. El hallazgo, liderado por un equipo del Instituto Español de Oceanografía, supone la cita más septentrional registrada hasta la fecha en aguas europeas y una expansión de más de 500 km respecto a su distribución conocida.
Un equipo del Instituto de Biología Evolutiva ha descubierto una nueva ameba en el mar de Blanes. Se trata de un microorganismo que no pertenece a ningún orden de amebas conocido y presenta un comportamiento que no se había descrito hasta ahora.
Un metaanálisis de 385 investigaciones publicado en Nature revela que las proyecciones usadas durante años para evaluar la exposición costera presentan desviaciones importantes. La mayoría de los trabajos analizados se basa en cálculos derivados de datos satelitales que no incorporan condiciones oceánicas locales. Al compararlos con mediciones directas, los autores detectan diferencias significativas. El resultado apunta a una vulnerabilidad mayor para las poblaciones situadas en zonas bajas del litoral.
El pasado año, los mares del planeta acumularon un calor sin precedentes desde que comenzaron las mediciones modernas, un fenómeno que intensifica tormentas, altera patrones climáticos y amenaza la vida marina.
Un nuevo estudio publicado en PNAS alerta del elevado porcentaje de macroplásticos en la fauna marina: un 35 % de las aves, un 12 % de los mamíferos y un 47 % de las tortugas analizados habían ingerido estos materiales. Aunque la mortalidad directa es baja, ciertos plásticos resultan especialmente dañinos y afectan a especies de la Lista Roja de la UICN.
Varios proyectos del Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía tratan de ofrecer soluciones a la industria cosmética y a las entidades gestoras de los espacios costeros ante el daño que los fotoprotectores causan en los ecosistemas marinos.
El lema del Día Mundial de los Océanos de 2025 ha sido Maravillas oceánicas: conservar lo que nos sostiene. Conviene recordar que esa función también la desempeñan unos microorganismos con los que compartimos ancestros y que aún no conocemos suficiente: los protistas.
Un equipo de investigación de la Universidad de las Illes Balears y el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados concluye que casi la mitad de los episodios de calor extremo marinos pueden atribuirse al cambio climático.