Durante sesenta años, la relatividad general establecía que los agujeros negros se definían por su masa y su giro. Ahora, un nuevo estudio analiza las ondas gravitacionales de uno de estos fenómenos para estudiar cómo la materia adicional u otras modificaciones del espacio-tiempo podrían afectar a su ringdown.
Antes solo se observaban eventos de disrupción de marea en los centros de las galaxias, donde el agujero negro es supermasivo y tiene la capacidad para absorber los astros de su alrededor. Ahora, nuevas observaciones localizan uno de estos fenómenos en la periferia de los núcleos galácticos.