Las células madre son extremadamente versátiles: pueden desarrollarse de 220 maneras diferentes, transformándose en un tipo de células corporales especializado. Ahora, el desarrollo de estas células puede observarse e investigarse sistemáticamente con la ayuda de dos nuevos aparatos que imitan las condiciones que existen en el cuerpo humano con gran exactitud.
Un equipo internacional, con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha descubierto una vía de señalización celular que podría constituir una diana terapéutica para el control y erradicación de tumores en la piel. El trabajo, que aparece publicado en el último número de la revista Nature, aclara asimismo el papel de las células madre cancerígenas en la formación del cáncer cutáneo.
El Grupo de Telómeros y Telomerasa que dirige María A. Blasco en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) descubre que la longitud de los telómeros es un marcador universal para identificar la localización anatómica de las células madre de distintos tejidos. Esta técnica, denominada telomapping, será de gran importancia para el desarrollo de la medicina regenerativa.