El hallazgo, logrado gracias al telescopio VLT de Chile, representa la prueba más sólida hasta la fecha de un satélite fuera del sistema solar.
Un estudio del Centro de Astrobiología, INTA-CSIC, describe una emanación a 2,5 km de profundidad frente a Antofagasta (Chile), con gran diversidad de microorganismos implicados en ciclos biogeoquímicos. A diferencia de otros sistemas similares, no presenta metano, lo que la convierte en un entorno de especial interés científico.
Los ancestros de este fósil viviente, Araucaria araucana, convivieron con los dinosaurios. Puede vivir mil años, alcanza 50 metros y está amenazado por la tala.
En la cima del cerro Chajnantor, a 5640 metros de altitud, el Observatorio Atacama de la Universidad de Tokio (TAO) pretende desvelar los orígenes de planetas, estrellas primordiales y galaxias con nuevos instrumentos infrarrojos.
Un equipo internacional de investigadores, entre los que se encuentran científicos del Barcelona Supercomputing Center (BSC), ha explorado estos ecosistemas vulnerables de las profundidades marinas y observado más de 100 especies nunca antes registradas por los científicos.
Las consecuencias de un sismo de gran magnitud no terminan cuando se atiende la emergencia humana y material. Visitamos Valdivia y Chiloé, en el sur del país, que estuvieron entre las zonas más afectadas por el mayor terremoto de la historia, cuyos efectos en las comunidades y los ecosistemas siguen vigentes.
Los recónditos glaciares del sur de Chile y Argentina constituyen el hogar de un pequeño insecto que desarrolla toda su vida en el hielo. Para estudiar al resistente Andiperla en un hábitat tan extremo y aislado, un investigador ha entrenado a guías de montaña en la observación científica. Esta colaboración ha permitido descubrir nuevas especies y ha desatado el interés de los habitantes locales por la ciencia.
El hallazgo revela que la Patagonia chilena fue un refugio para formas primitivas de los dinosaurios con 'pico de pato', que habrían llegado desde Norteamérica al hemisferio sur antes que las más evolucionadas. La investigación, liderada por científicos de la Red Paleontológica de la Universidad de Chile, permitió reconstruir el esqueleto de este tesoro evolutivo, llamado Gonkoken nanoi.