Este pasado 12 de agosto, millones de observadores en España se han extasiado admirando un espectáculo natural difícil de contemplar. Más allá de la astronomía, la visión de este fenómeno nos deja una huella psicológica: en tiempos antiguos era el terror, pero hoy es un asombro maravillado que tiende a unirnos en comunidad con nuestros semejantes.
Hace más de un siglo que no se observaba uno de estos ocultamientos totales en la península ibérica, por lo que millones de personas han aprovechado para verlo en todo su esplendor. Hacemos un repaso de las fases del eclipse, de todos los fenómenos observables y de cómo ha sido el esperado recorrido por nuestro país.
España volverá a contemplar hoy un eclipse total de Sol, el primero visible en la península desde 1912, que marcará el inicio del esperado Trío de Eclipses. Este hito situará a nuestro país en el centro de la astronomía mundial durante los próximos tres años.
Las perseidas son estrellas fugaces cuyo máximo esplendor sucede todos los años en la segunda semana de agosto. En España, reciben la denominación de lágrimas de San Lorenzo, por su proximidad a la festividad del mártir español.
El fenómeno astronómico provocará una caída temporal de hasta 9,7 gigavatios de generación fotovoltaica en toda Europa, 5 de ellos en España. La coincidencia del evento con el atardecer ayuda, pero la tensión provocada por la sequía en centrales nucleares e hidroeléctricas obliga a los operadores a coordinar reservas extraordinarias de energía.
En tiempos de Jaume I, el Sol y la Luna regalaban el espectáculo mágico de los eclipses solares totales tan solo a las personas con más suerte. En 1239, el monarca fue testigo de un eclipse total de cinco minutos que, años después, mencionó en sus memorias.
Este miércoles millones de visitantes llegarán a España para observar el eclipse total de Sol. Igual que con el mundial de fútbol, compartir este acontecimiento con propios y ajenos despierta una satisfacción mayor y la ciencia nos explica por qué.
Observar el sol durante el eclipse no es más peligroso per se que hacerlo en un día normal. Pero hay una diferencia clave: en un día soleado, contemplar directamente al astro rey nos molesta y apartamos la mirada, mientras que durante el eclipse la intensidad luminosa es mucho menor, por lo que nuestro cerebro ordena a nuestra pupila dilatarse para ver mejor.
A partir del próximo viernes, 7 de agosto, la Agencia Estatal de Meteorología publicará un boletín diario con la predicción meteorológica general, información sobre fenómenos meteorológicos adversos y el pronóstico del peligro de incendios.
La agencia espacial estadounidense aprovechará el eclipse solar total del 12 de agosto para estudiar la corona del Sol y analizar cómo el oscurecimiento temporal del cielo afecta a la atmósfera terrestre. Además, retransmitirá en directo la fase de totalidad desde Islandia y España.