En tiempos de Jaume I, el Sol y la Luna regalaban el espectáculo mágico de los eclipses solares totales tan solo a las personas con más suerte. En 1239, el monarca fue testigo de un eclipse total de cinco minutos que, años después, mencionó en sus memorias.
Este miércoles millones de visitantes llegarán a España para observar el eclipse total de Sol. Igual que con el mundial de fútbol, compartir este acontecimiento con propios y ajenos despierta una satisfacción mayor y la ciencia nos explica por qué.
Observar el sol durante el eclipse no es más peligroso per se que hacerlo en un día normal. Pero hay una diferencia clave: en un día soleado, contemplar directamente al astro rey nos molesta y apartamos la mirada, mientras que durante el eclipse la intensidad luminosa es mucho menor, por lo que nuestro cerebro ordena a nuestra pupila dilatarse para ver mejor.
El Ministerio ha utilizado el Superordenador de La Palma para predecir la corona solar del eclipse. La simulación reproduce con un alto nivel de detalle la estructura de la corona solar que será visible durante la totalidad del fenómeno a lo largo del camino de totalidad.
El catedrático de la Universitat de València Pedro Ruiz-Castell repasa la historia del fenómeno astronómico del que la Humanidad volverá a ser testigo el próximo 12 de agosto y que en los siglos XIX y XX sirvió para tender puentes políticos entre las naciones.
Empieza la cuenta atrás para el eclipse total de Sol del próximo 12 de agosto y en SINC queremos que puedas fotografiarlo de forma asequible y segura. Te contamos cómo hemos hecho nuestro propio filtro solar económico y algunos consejos para documentarlo con éxito.
El próximo eclipse lunar ayudará a investigar los impactos en la Luna/ IAA-CSIC