Un estudio del Museo Nacional de Ciencias Naturales analiza cómo las comunidades de microorganismos asociadas a la piel varían entre especies con distintos grados de adaptación a los ambientes terrestres, aportando nuevas pistas sobre los procesos evolutivos que permitieron a algunos vertebrados colonizar nuevos hábitats fuera del agua.
El análisis de un fósil hallado en China apunta a que algunos de los primeros representantes de este grupo llevaban una vida terrestre, lo que sugiere que el vuelo no era una característica universal en sus primeras etapas evolutivas.
El análisis de ADN de restos hallados en el sur de Siberia ha permitido identificar un linaje desconocido hasta ahora, que habitó la región durante la última glaciación y cuyos orígenes se remontan a unos 400 000 años.
La Nobel de Química repasa el desarrollo de la evolución dirigida, una de las innovaciones más influyentes de la biotecnología contemporánea. Desde el rechazo inicial de la comunidad científica hasta su consolidación en la industria farmacéutica y agroquímica, analiza también los retos de la transición verde y el uso responsable de la inteligencia artificial.
Habrá gente que opine que las cosquillas son únicas entre individuos y que no todas las personas son igual de sensibles a ellas. Un nuevo estudio revela que esta sensación, para muchas incómoda, trasciende culturas y podría tener una razón evolutiva.
Un estudio revela que la abundancia de señales acústicas durante el cortejo dificulta la toma de decisiones de las hembras y reduce la probabilidad de seleccionar al macho. El efecto se mantiene incluso cuando se controla el ruido de fondo, lo que apunta a una limitación cognitiva ante un exceso de opciones.
Un nuevo estudio ha utilizado métodos de escaneo e impresión 3D para analizar la dentición de mamíferos, y ha revelado que las formas dentales más eficaces para cortar tejidos no suelen ser las más adecuadas para también triturar alimentos más duros.
El estudio internacional, coliderado por dos centros mixtos del CSIC y la Universidad de Harvard, explica cómo se estableció el "arriba y abajo" de las extremidades en los vertebrados hace más de 400 millones de años.
Un nuevo estudio muestra patrones desiguales a lo largo del linaje humano, con incrementos más claros en fases avanzadas del género Homo. El análisis de fósiles y modelos evolutivos ayuda a precisar cómo se distribuyeron estos cambios en el tiempo.
Cuando millones de personas se reúnen para observar un eclipse, se activan algunos de los circuitos más profundos y antiguos del cerebro humano. Esa mezcla de curiosidad, sorpresa y emoción no es un capricho cultural, sino un fenómeno biológico con bases bien estudiadas.