Un equipo de investigadores ha identificado restos hallados en el norte de China que permiten conocer mejor la apariencia de este enigmático grupo humano, caracterizado por una frente baja e inclinada, un marcado arco superciliar y unas mejillas planas.
Todo indica que no existe vínculo entre las características de los rasgos faciales y el comportamiento violento en algunos hombres, según un estudio publicado en la revista PLOS ONE por un equipo internacional en el que participa el Departamento de Biología Animal de la Universidad de Barcelona.