Un grupo de expertos ha definido una vía clara para evaluar e implementar el fármaco ivermectina como herramienta complementaria de control del vector de la malaria. El fármaco tiene un mecanismo de acción diferente al de los insecticidas actualmente utilizados, y también tendría efecto sobre los mosquitos que pican en el exterior de las casas.
El calentamiento global y la actividad humana están debilitando las barreras de aislamiento en la Antártida. Como consecuencia, varias especies invasoras las superan y llegan a territorios hasta ahora insospechados. Una de ellas es el llamado “mosquito sin alas”, cuyas densidades alcanzan los cientos de miles por metro cuadrado en la isla de Signy, lo que la convierte en una máquina transformadora del medio.
Los mosquitos Aedes aegypti utilizan el olfato para encontrar a personas a las que picar. Un nuevo estudio ha identificado el gen que les permite detectar el olor de los ácidos lácticos presentes en la sudoración. Este trabajo podría facilitar la creación de repelentes más eficaces para prevenir el contagio de enfermedades infecciosas transmitidas por estos vectores.
Un equipo de científicos estadounidenses ha identificado sustancias capaces de reducir la sed de sangre de los mosquitos. Estos compuestos engañan a los insectos y les hacen creer que han saciado su furioso apetito y disminuyen así sus ansias de picar. Los expertos sugieren que esta nueva estrategia podría suponer un antes y un después en la prevención de enfermedades infecciosas transmitidas por estos vectores.
Un nuevo modelo climático es capaz de predecir brotes de dengue en la región del Caribe. Así concluye un estudio, llevado a cabo por expertos del Instituto de Salud Global de Barcelona, que revela cómo el riesgo de brotes es más alto después de un período de sequía seguido de lluvias intensas meses más tarde.
Muchos brotes de enfermedades en el ganado se deben a la entrada de vectores infecciosos arrastrados por el viento de unos continentes a otros. Su detección temprana es uno de los principales objetivos para evitar graves consecuencias sanitarias y económicas. Un equipo de científicos ha logrado desarrollar una herramienta que permite, a partir de la información climatológica, monitorizar el riesgo de introducción en España de este tipo de insectos, procedentes en su mayoría del norte de África.
La toxicidad de los insecticidas utilizados para el control de la malaria podría verse comprometida por la temperatura ambiente. Por eso, un nuevo estudio subraya la necesidad de evaluar estos compuestos bajo condiciones reales de terreno. Los autores advierten que los resultados obtenidos en el laboratorio deben interpretarse con precaución ya que las condiciones son limitadas. En el campo, sin embargo, las temperaturas pueden variar significativamente a lo largo de una misma jornada.
Investigadores españoles han realizado el mapa más actualizado de la distribución del mosquito tigre hasta 2015. Después de inspeccionar más de 200 localidades y confirmar la presencia de mosquito tigre en Cádiz, Lleida y Huesca, el estudio pone de manifiesto que el insecto invasor ya completa todo el arco mediterráneo español y además avanza hacia el interior.
Investigadores de la Universidad de Zaragoza trabajan para mejorar la incorporación de insecticidas en materiales plásticos para el control de mosquitos y otros insectos vectores que ayuden a prevenir enfermedades de transmisión vectorial como chikunguña, chagas, malaria, dengue y leishmaniosis. Las redes mosquiteras, la ropa, el calzado e incluso el empaquetado y embalaje de productos alimentarios para su exportación internacional son algunos de los objetos que van a ser tratados dentro de un proyecto ministerial.