La nueva clasificación de los pangolines asiáticos proporciona una herramienta para rastrear el origen de las escamas incautadas y mejorar las estrategias de protección de estos animales, los mamíferos más traficados del mundo.
Perseguidos por las escamas que recubren su cuerpo y por su carne, los pangolines son uno de los animales que más se comercializan de forma ilegal en el mundo, lo que compromete su estado de conservación. Según muestra un mapa actualizado, el comercio ilegal de estos mamíferos, protagonistas de #Cienciaalobestia, no ha dejado de aumentar, sobre todo en África. En los últimos 16 años, se estima que unos dos millones de ejemplares han sido cazados solo en Asia.