De media, la gente extranjera que llega a España adquiere sus resultados serológicos más tardíamente que la población nativa. Un nueva investigación apunta a que no existe una única causa y animan a crear estrategias de prevención específicas para estas comunidades.
Una investigación del Instituto de Salud Carlos III analiza las diferencias en el diagnóstico tardío del virus de inmunodeficiencia humana (VIH) entre la población migrante y las personas nacidas en España.
Los resultados, publicados en la revista Clinical Microbiology and Infection, señalan que los primeros reciben sus diagnósticos mucho más tarde que los nativos y que, aunque el acceso a las terapias es equiparable, la respuesta al tratamiento es peor.

Necesitamos eliminar las barreras que dificultan que todas las personas puedan beneficiarse de la atención sanitaria

“Puede que no exista un único motivo, sino que se deba a la suma de diferentes barreras a las que se enfrentan las personas migrantes a lo largo de la atención sanitaria”, explica a SINC la líder del trabajo e investigadora en el instituto español, Inmaculada Jarrín. “Las dificultades con el idioma, una menor alfabetización sobre salud, el estigma asociado a la infección, la complejidad de los trámites administrativos o la presencia de situaciones de vulnerabilidad social dificultan su seguimiento continuado”.
Además, el trabajo describe que algunos grupos no recuperan la inmunidad de la misma forma que las personas nacidas en España y que los fracasos virológicos son más frecuentes. “Garantizar el acceso al tratamiento es fundamental, pero no siempre es suficiente. Necesitamos eliminar las barreras que dificultan que todas las personas puedan beneficiarse de la atención sanitaria y de los avances en las terapias contra el VIH”.
La investigación se llevó a cabo en el marco de la cohorte CoRis, una plataforma científica que ha hecho seguimiento a más de 20 000 individuos con el virus entre 2003 y 2024 en España.
Los resultados señalan que los migrantes representan un porcentaje desproporcionado de los nuevos diagnósticos de VIH –un 49,8 % en 2023– con tasas de diagnóstico tardío más altas y estadios más avanzados de la enfermedad que los nacidos en España

Una parte importante de las nuevas infecciones se adquieren ya en el país de acogida

Entre los desencadenantes, el estudio informa que los cambios en las políticas de acceso al sistema de atención médica pueden haber empeorado la situación, lo que dificulta que los migrantes reciban un diagnóstico oportuno y obtengan tratamientos.
El Real Decreto-Ley 16/2012 redujo el derecho a la atención financiada con fondos públicos para migrantes indocumentados, y no fue hasta 2018 con el Real Decreto-Ley 7/2018 que se intentó restablecer. Sin embargo la atención médica universal para los migrantes en España no ha regresado a niveles anteriores a 2012.
“Esto refleja que existen barreras para acceder a la prueba del VIH de forma precoz” apunta la investigadora. “De hecho, sabemos que una parte importante de las nuevas infecciones se adquieren ya en el país de acogida, lo que indica que las estrategias de prevención no están llegando a toda la población”, puntualiza.
Los investigadores concluyen que hacen falta estrategias de prevención específicas para estas comunidades, ya que no se trata sólo de identificar a las personas afectadas de forma rápida, sino de desarrollar vías adaptadas a los migrantes que prevengan la infección.
Referencia:
Jose A. Perez-Molina. et al Persistence of late HIV diagnosis and poorer response to antiretrovirals: a comparison between migrants and native-born people with HIV in Spain. Clinical Microbiology and Infection. 2026