Según cálculos de la organización Climate Central, la persona media en España experimentó 62 días con temperaturas que superan el 90 % de los registros históricos locales entre 1991 y 2020, de los que la mitad no se habrían producido sin el calentamiento causado por el ser humano. Además, 7 de los 10 países con las cifras más anormalmente altas del mundo fueron europeos.
Al pasar cerca de espacios verdes como este parque madrileño, es habitual que los viandantes sientan una ligera brisa procedente de su interior. Investigadores españoles han comparado la temperatura ambiental próxima al Retiro con la de las calles de alrededor.
Se destaca la importancia de medidas básicas, como mantenerse hidratado, evitar la exposición al sol en las horas centrales del día y prestar especial atención a las personas mayores y otros colectivos vulnerables.
Un estudio con dos cohortes neerlandesas relaciona la temperatura ambiental en el primer trimestre con cambios en el crecimiento fetal temprano. A las 12 semanas, se observa una longitud cráneo‑caudal menor, con efectos que dependen del momento de exposición.
El pasado año, los mares del planeta acumularon un calor sin precedentes desde que comenzaron las mediciones modernas, un fenómeno que intensifica tormentas, altera patrones climáticos y amenaza la vida marina.
El verano pasado fue el sexto más letal desde 2015, con 2 020 muertes vinculadas a las altas temperaturas, según el Ministerio de Sanidad. El 90 % de los fallecidos tenía más de 75 años y más del 60 % murió en agosto.
Un nuevo estudio advierte que gran parte del daño causado por el calentamiento global será irreversible durante generaciones. Aunque se lograra enfriar el planeta, los glaciares tardarían siglos en recuperar su volumen original.
Una investigación internacional advierte que el paso de temperaturas extremadamente cálidas a extremadamente frías serán cada vez más habituales por el cambio climático, y pondrán en peligro especialmente a los países de renta baja.
El riesgo relativo de mortalidad con las temperaturas más frías ha disminuido un 2 % anual desde 2003, mientras que en condiciones de calor extremo solo ha caído un 1 % anual.
El pasado año fue más cálido desde que existen registros. Por primera vez, la temperatura media global superó los 1,5 °C respecto a la era preindustrial, según un informe de la Organización Meteorológica Mundial, que documenta la espiral de consecuencias de los eventos meteorológicos y climáticos.