Un día después del despegue, la misión tripulada de la agencia espacial estadounidense llegó a destino para reemplazar al equipo que tuvo que abandonar la estación por una emergencia médica. El proceso de acoplamiento duró poco más de dos horas y transcurrió según lo planeado.
Gracias a datos infrarrojos, un nuevo estudio en Science revela el descubrimiento de una estrella que, al morir, colapsa directamente a agujero negro sin explotar. El hallazgo demuestra que estos procesos, tan difíciles de detectar, podrían ser mucho más comunes de lo esperado.