El déficit de agua y las temperaturas extremas empeoran las perspectivas agrícolas en amplias zonas de la UE, con especial impacto en los cultivos de verano. Las previsiones apuntan a pérdidas graves en algunas regiones y a problemas de suministro de forraje.
Una simulación computacional revela que unas diminutas estructuras nanoscópicas presentes en la cobertura corporal de estos reptiles pueden atrapar aire y crear una capa protectora que limita la evaporación.