CIENCIAS NATURALES: Ciencias de la Vida

Juan Luis Arsuaga, paleoantropólogo

“La vida no puede ser trabajar toda la semana e ir el sábado al supermercado, esa vida no es humana”

  • Facebook
  • Delicious
  • Meneame
  • Arroba

Ha sido testigo y artífice de muchos de los hallazgos de fósiles humanos que se han producido en Atapuerca y otros yacimientos en las últimas décadas. A punto de publicar su nuevo libro, el paleoantropólogo Juan Luis Arsuaga confiesa que su cargo más importante es el de profesor en la universidad.  

Más información sobre:
Juan Luis Arsuaga
antropología
yacimientos
Atapuerca
fósiles
vida

Adeline Marcos | | 22 mayo 2019 09:10

<p>Juan Luis Arsuaga en la sede de la Fundación Gadea Ciencia en Madrid. / Álvaro Muñoz Guzmán (SINC)</p>

Juan Luis Arsuaga en la sede de la Fundación Gadea Ciencia en Madrid. / Álvaro Muñoz Guzmán (SINC)

Las excavaciones en el yacimiento de Atapuerca en Burgos comenzaron a finales de los años 70. En 1982 se incorporó el paleoantropólogo Juan Luis Arsuaga (Madrid, 1954), que codirige la Fundación Atapuerca junto a Eudald Carbonell y José María Bermúdez de Castro, además de ser director científico del Museo de la Evolución Humana en Burgos. Poco después comenzarían a descubrirse restos fósiles humanos que arrojarían luz a la historia de la humanidad.

“Mi participación en la creación del Parque Nacional de Guadarrama es lo más importante que he hecho en toda mi vida, incluso más que descubrir fósiles”

En la actualidad, cientos de miles de personas visitan cada año el yacimiento y el museo, que según Arsuaga, proporciona modernidad e identidad “de la buena”. “El centro es un buen ejemplo de cómo hacer las cosas”, declara.

Además del descubrimiento de fósiles, el científico se siente especialmente orgulloso de su participación en la creación del Parque Nacional de Guadarrama en Madrid en 2013. “Es lo más importante que he hecho en toda mi vida, incluso más que descubrir fósiles”, revela.

Junto a la próxima publicación de su último libro Vida, la gran historia, el investigador ha sido nombrado recientemente presidente de la Fundación Gadea Ciencia con un objetivo: “Que la fundación se convierta en algo útil para la sociedad”. Pero para el paleoantropólogo, su cargo más importante es el de docente en la Universidad Complutense de Madrid.

¿Se imaginó en algún momento qué hallazgos podrían producirse en Atapuerca?

No se podía imaginar y, de hecho, cada año sorprende. Lo mejor que puede ocurrir en un proyecto científico es que te sorprenda. Si no lo hace es que ya ha agotado sus potenciales.

¿Y qué es lo que más le ha sorprendido a lo largo de estos años?

El hallazgo de tantos fósiles humanos es obviamente lo más importante en mi trabajo, pero en estos años han ocurrido cosas en Atapuerca y en la ciencia, como los análisis genéticos, con los que nadie contaba y ni siquiera imaginaba. Ahora tenemos estudios de ADN de hace 400.000 años. Ha sido una sorpresa para todo el mundo. En Atapuerca lo más importante ha sido el gran número de hallazgos de restos humanos, que aparecen más que en ningún otro sitio, aún más que en el resto de sitios juntos.

¿Por qué se eligió el yacimiento de Atapuerca?

Es una historia que se parece a cualquier otra en el mundo de la ciencia. Uno tantea diferentes posibilidades, explora líneas, vías, algunas parecen más interesantes y ahí se pone más esfuerzo, se progresa y se obtienen resultados. Entonces se invierte más. La historia de Atapuerca no es el resultado de una intuición genial. En realidad Atapuerca no empezó a dar resultados hasta el año 92, cuando se hizo el primer gran hallazgo. Pero los comienzos fueron muy duros, como lo son para un astrónomo, un biólogo molecular o un botánico. Al principio es una rueda que gira muy despacio. La ciencia tiene un método común. No hay tanta diferencia entre estudiar terremotos y buscar fósiles. Consiste en explorar lo desconocido y nadie sabe cómo hacerlo.

Juan Luis Arsuaga durante la entrevista

Juan Luis Arsuaga durante la entrevista con la periodista de Sinc. / Álvaro Muñoz Guzmán (SINC)

A pesar de trabajar con lo desconocido, ¿pensáis en lo que sí podríais descubrir?

No, pero excavamos donde ya sabemos lo que hay. Estos yacimientos son para obtener más de lo mismo. Y luego está lo desconocido. Hay mundos nuevos que son los fascinantes, y los ya conocidos que todavía se pueden conocer mejor. En Atapuerca tenemos eso, los mundos ya conocidos y otros que no conocemos bien.

“En contra de lo que se piensa, la ciencia es sumamente cautelosa y conservadora. Las publicaciones científicas son muy sobrias”

Pero luego hay hallazgos, como el de una mandíbula en Israel que reescriben lo que ya sabíamos…

Bueno, no hay que hacerles tanto caso a los autores… Hay que matizar. A veces me preocupa cuando se dice que un hallazgo obliga a reescribir la evolución humana. Sería un desastre. Es como si antes no hubiéramos sabido nada. Si descubriéramos una nueva ciudad romana, ¿cambiaría todo lo que sabíamos sobre los romanos? Hombre, no, estaría bueno. Se iluminan ciertas épocas o momentos de la evolución humana, pero sin pasarse.

Aunque habrá veces que sí sea el caso…

Sí, es verdad que a veces se producen descubrimientos que no cambian lo que ya se sabía, pero que amplían el conocimiento. Por ejemplo, en el año 94 se pensaba que Europa había sido poblada hace medio millón de años, pero ese mismo año encontramos fósiles humanos en gran abundancia de hace 900.000 años. Es decir, 400.000 años más antiguos. Eso es como llegar a un continente desconocido, pero el descubrimiento de América no cambió Asia o Europa, simplemente añadió algo. La ciencia crece.

En cuanto a la pieza de maxilar hallada en Israel, su descubrimiento fue suficiente para determinar que el Homo sapiens salió antes de África. ¿Cómo es posible?

Es como encontrarse un reloj en un templo azteca. ¿Qué dirías? Esto es muy fuerte. Solo un reloj lo cambia todo. ¿Cómo pueden saber que hacían tecnología avanzada? Hombre, si hacían relojes… Hay casos que son obvios. Hay noticias que obligan a revisar muchas cosas. En realidad no aparecen relojes, sino perfeccionamientos o ampliaciones de lo que sabemos. En contra de lo que se piensa, la ciencia es sumamente cautelosa y conservadora. Las publicaciones científicas son muy sobrias.

¿Por qué nos atrae tanto la antropología?

Porque nos interesan nuestros orígenes. Solo hay dos explicaciones: la religión y la ciencia. La gente quiere saber de dónde viene y por qué estamos aquí. Se suele decir que las tres preguntas de la filosofía vasca reflejan al ser humano: ¿quiénes somos?, ¿de dónde venimos? y ¿adónde vamos a ir a comer? Pero además tenemos preocupaciones intelectuales: ¿qué hacemos aquí?, ¿qué nos ha creado? Hay quien busca una explicación religiosa, mística o extraterrestre, pero todo el mundo necesita saber por qué está aquí. Esa pregunta, inherente al humano, es la más importante que uno se puede hacer. Una vez que solucionas el tema de la comida, lo siguiente es eso [risas]. Los niños que nazcan en los próximos milenios van a hacerse la misma pregunta.

“Hay quien busca una explicación religiosa, mística o extraterrestre, pero todo el mundo necesita saber por qué está aquí”

Y en realidad nunca se contestará del todo… ¿o sí?

La religión da una explicación falsa y los científicos lo explicamos. La felicidad personal de cada uno se la busca cada cual. Pero si quieres saber de dónde venimos, yo te lo explico. Si quieres saber por qué estamos aquí, yo te lo explico…

No sé si preguntárselo [risas] ¿Por qué estamos aquí?

Mi nuevo libro va justamente sobre eso. La evolución, desde el origen del cosmos hasta el origen de la vida, pasa por diferentes umbrales: la aparición de la Tierra, la vida en ella, las células complejas, la conciencia, la mente simbólica, el pensamiento abstracto, etc. Cada uno de esos pasos pudo o no haberse realizado. A lo mejor no era necesario que ocurrieran o quizá eran inevitables. La pregunta es si la historia de la vida y la historia humana tienen una dirección, una flecha. El propio lector, con la información que le doy, decide si cada paso es algo que tenía que suceder o pudo no haber ocurrido nunca.

Juan Luis Arsuaga

El científico es presidente de la Fundación Gadea Ciencia. / Álvaro Muñoz Guzmán (SINC)

¿Así que el lector se responde a sí mismo?

Sí, le dejo que decida por sí mismo. El lector es tan inteligente que puede llegar a sus propias conclusiones. Así yo no me hago responsable de la filosofía de los demás. Yo aporto todas las informaciones sobre lo que han pensado los diferentes genios. Yo cuento lo que hay, doy mi opinión, y lo que han dicho los más listos sobre los diferentes pasos que nos han hecho llegar hasta aquí.

¿Ahora mismo podría decirme a mí por qué estamos aquí?

Tú estás aquí porque tu padre y tu madre se acostaron una noche. Pero hay que buscar la explicación. Y eso está en el libro.

“En mi libro, el lector decide por sí mismo si cada paso de la historia humana es algo que tenía que suceder o pudo no haber ocurrido nunca”

Pero cuanta más información tenemos, más complejo nos parece el mundo…

Es que es muy complejo y contradictorio… Los que intentan simplificar lo complejo son muy peligrosos. Si cogemos, por ejemplo, el código genético que tenemos, el ADN, ¿es el único posible? ¿Podrían existir otros códigos genéticos? ¿Por qué tenemos este y no otro que podría ser mejor? ¿Por qué no?

Hablando de ADN, me viene a la cabeza el hallazgo de Denny, la hija de una neandertal y un denisovano. Con estos descubrimientos siempre sale a debate una pregunta recurrente: ¿Podrían ser Homo sapiens, neandertales y denisovanos la misma especie? 

No, no lo somos. Ahora mismo, ¿tú estás hablando en español o en árabe?

Español, que yo sepa.

¿Sabes quién es la alcaldesa de Madrid?

Manuela Carmena.

¿Sabes que la palabra alcalde viene de ‘al-qadi’, de origen árabe?

Sí...

Pero no por eso es árabe lo que hablamos. Que tengamos palabras de origen árabe no convierte el español en árabe. Que tengas un 2 % de genes neandertales no te convierte en una neandertal. En biología, como en las lenguas, todas las poblaciones tienen algunos genes de otras especies. Como no nos creó un dios, es esperable que las especies absorban genes unas de otras. Solo un creacionista podría pensar que las especies son puras, separadas y que no tienen contacto con otras.

“Como no nos creó un dios, es esperable que las especies absorban genes unas de otras”

Esas tres especies vivieron a la vez, pero solo compartimos un pequeño porcentaje de genes. ¿Es eso lo que nos distingue?

Tenemos genes de todas partes. Mira los españoles. Tenemos un montón de genes africanos y de las estepas. Mira los osos de Cantabria. Tienen un 2 % de genes de osos de las cavernas. Es como si dijeras que el español fue creado por Dios como una lengua distinta del francés. En ese caso sí sería sorprendente que tuviéramos una palabra en común. Dios no se repite. Pero los idiomas son un producto de la evolución lingüística y, teniendo en cuenta que somos vecinos, no me sorprende que digamos cruasán aunque no seamos franceses, sino españoles. Ese mismo razonamiento aplícalo a la biología.

Durante la entrevista

Juan Luis Arsuaga responde a las preguntas de Sinc. / Álvaro Muñoz Guzmán (SINC)

¿Qué hay de los análisis genéticos que se venden ahora para conocer nuestro origen? Yo por ejemplo, que soy francesa, no tengo nada francés. Esto le habrá pasado a mucha gente. ¿Cómo se lo explicaría a esas personas?

Es que lo francés no existe, es un concepto político. Realmente no existe el gen francés ni el vasco. Son en realidad diferentes proporciones o mezclas.

Si la gente lo supiera, ¿cree que afectaría a los nacionalismos?

En principio no tendría por qué. Que tengamos genes distintos no debería cambiar nada. El nacionalismo actual es más cultural. ¿Sabías que el apellido más común de Cataluña es Fernández, por ejemplo? El nacionalismo renunció hace tiempo al componente biológico y ahora se basa en la cultura. Utilizan otros elementos para definir la identidad. Ya puestos, yo no soy nacionalista y mi familia es vasca y vascoparlante.

“El nacionalismo renunció hace tiempo al componente biológico y ahora se basa en la cultura para definir la identidad”

Centrándonos en España, ¿con qué obstáculos se enfrentan la antropología, la arqueología y la paleontología?

Como decía Groucho Marx, ¿comparado con qué? Si lo comparamos con Argelia, pues vamos bastante bien. Si lo comparamos con Francia o Italia, ya vamos bajando. Pero se ha progresado. Tenemos un patrimonio inmenso y lo tenemos que saber contar. Hay que invertir. Las instituciones deben saber que esto es una industria o un recurso económico, en todo caso. Esa es la lucha que tenemos. Hay trabajo que hacer.

En parte, conocer nuestro pasado nos hace entender y valorar más nuestro presente, ¿no cree?

Sí, y nos hace más felices, espero. Aprendemos, disfrutamos, vivimos otras vidas. Yo siempre digo que la vida no puede ser trabajar toda la semana e ir el sábado al supermercado. Eso no puede ser. Esa vida no es humana. Tiene que haber algo más pero aquí, en esta vida. Y esa otra cosa se llama cultura. Es la música, la poesía, la naturaleza, la belleza… Es lo que hay que apreciar y disfrutar porque, si no, esto es una mierda.

Nuestros antepasados seguramente sabían apreciar mejor la vida... 

Hombre, claro. No trabajaban toda la semana ni iban el sábado al supermercado.

¿Qué hemos hecho mal entonces?

Alguna cosa hemos hecho mal, pero aún estamos a tiempo. Tenemos a Mozart. No está mal. Apreciar la belleza es una cuestión de educación y sensibilidad. Busque lo que es bello en la vida. Hay mucha belleza.

Zona geográfica: España
Fuente: SINC

Adeline Marcos

Adeline Marcos

Periodista especializada en medio ambiente. Redactora del área de ciencias naturales en SINC

Comentarios

  • Harry Marin |24. mayo 2019 08:53:54

    Preciosa entrevista. Buenas preguntas, buenas respuestas.

    Responder a este comentario

    • nelson |28. mayo 2019 12:37:14

      He querido contactar con la periodista y se hace imposible por todo lo que el ordenador me pide para seguirla. Es cierto que soy algo torpe para estos aparatos, pero en otros casos se hace posible, aunque también es cierto que pocos responden cuando uno propone cosas que salen del alma. Soy autor y tengo un libro que me gustaría hacerle llegar, porque si lo lee, notará mucho en común con esta entrevista. Es un libro que necesita alas y nunca se sabe quién puede ofrecerle aunque sea una pluma. Es un libro por los niños, no para niños. Por un planeta mejor y por el arte de vivir.

      Responder a este comentario

      • wilfredo |29. mayo 2019 11:23:06

        al parecer la vida se fue forjando según las necesidades en la sociedad, hay mucha gente que ama lo que hace pero que muchas veces no logra crecer y es frustrante, el reconocer y tener una sociedad totalmente abierta que nos permita volar y lograr el éxito con lo que amamos pues seria grandioso muchas personas muren con sus sueños con sus pasiones que no se desarrollaron pues por que llegaron los niños la familia oh la mama se enfermo y hay que reducir el tiempo y dárselo a ellos y nos olvidamos de lo que realmente nos apasiona la sociedad nos esta encajando y tenemos que salir de nuestro paraíso mental para seguir viviendo

        Responder a este comentario

  • Gustavo Chacón |30. mayo 2019 10:05:03

    es una invitación a vivir la vida es decir a vivir mi vida....buscando lo bello que existe en ella,hay mucha belleza por disfrutar...y por lo tanto,porque seguir invirtiendo el tiempo en ver lo feo que me ofrece la vida,cada quien hace su propia historia....es hacer una respuesta a la pregunta ¿Qué hacemos aquí?...."Que no se nos pase el tiempo esperando mejores tiempo"....es ahora,mañana puede ser tarde.....agradecido por este material...por este regalo: "los regalos son para disfrutarlos y aprovecharlos al máximo".

    Responder a este comentario

  • Rosa Irasuzte Roso |03. junio 2019 10:29:19

    Preciosa entrevista...
    Me gustaría aportar mi investigación personal y profesional.
    Aprendí que la vida es la evolución de la materia. Llevamos millones de años y todavía nos queda un largo camino por recorrer, ya que seguimos en pañales y la VIDA, nos espera para seguir su recorrido evolutivo.
    Eso me pregunte yo un día, he venido a trabajar y, ¿que más? En mi libro, que termino de publicar, comento el camino recorrido para salvar mi cuerpo del caos celular. Pero, es mi camino y cada uno deberá descubrir el suyo... Felizmente, el libre albedrío es individual en la especie humana. Me costó muchisimo aprender que no soy responsable de la vida de los demás, sino, dejar en mi cuerpo todas mis experiencias, agradecer a la vida por esta oportunidad y regresar al UNO feliz de la experiencia en este plano... Comprender esto, me liberó y comprendí el gran valor que tiene mi aportación como humanidad comprometida con el sistema y la propia naturaleza. Porque por mi sangre, corren millones de años de evolución y simplemente soy una célula que forma este rompecabeza llamada humanidad. Cuando pienso en todo lo que todavía nos queda por realizar como humanidad, admiro la entrega y la investigación de personas como el Profesor Juan Luis Arsuaga. El arte, la ciencia y la filosofía, son herramientas que elevan al ser humano, ayudándole a volar, observando desde las alturas, las llanuras por donde de ser orugas, con nuestro esfuerzo, aspiramos un día, a ser
    mariposas...

    Responder a este comentario

  • Stephanie Calvillo Barragán |06. junio 2019 13:15:33

    Maravilloso, gracias!!

    Responder a este comentario

QUEREMOS SABER TU OPINIÓN

Por favor, ten en cuenta que SINC no es un consultorio de salud. Para este tipo de consejos, acude a un servicio médico.

AGENCIA SINC EN TWITTER