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Sagrario Segado, investigadora de Trabajo Social de la UNED

“Las familias españolas desposeídas de su clase media tienen que elegir entre trabajo o familia”

En la actual crisis económica, las familias de clase media a menudo se encuentran con problemas relacionados con la conciliación laboral y familiar, sobre todo cuando ambos cónyuges se ven obligados a alargar sus jornadas laborales para llegar a fin de mes. Investigadores de Trabajo Social de la Universidad Nacional de Educación a Distancia –miembros del grupo de investigación Koinonia– han analizado el fenómeno, que difiere en función del género. Sagrario Segado, una de las autoras del trabajo, analiza sus repercusiones.

Laura Chaparro
14/2/2014 10:12 CEST

Sagrario Segado, miembro del grupo de investigación Koinonia / UNED.

¿Qué papel están teniendo las familias de clase media españolas en la crisis económica?

Las clases medias constituyen el eje vertebrador del estado del bienestar, son los principales consumidores y también, los principales contribuyentes fiscales que permiten la viabilidad de nuestro sistema. En esta crisis, están siendo muy golpeadas por el desempleo, la precariedad y el consiguiente descenso social.

¿Y qué ocurre con las expectativas de un futuro mejor?

El principio que articula el comportamiento de las clases medias es la denominada ‘satisfacción diferida’. Es decir, esforzarse hoy para poder tener mañana una vida mejor. Al empeorar las perspectivas de vivir al menos como tus padres, esta idea se tambalea y tiene un efecto demoledor sobre la sociedad en su conjunto. Las expectativas de poder vivir o reproducir el estilo de vida de las clases medias o medias-altas constituyen uno de los motores de nuestras sociedades.

Los resultados de su investigación revelan que ha surgido un nuevo conflicto familiar en España: el problema familia-trabajo. ¿No existía antes?

Siempre ha existido pero este problema se agudiza en una sociedad como la actual, en la que la población demanda bienes y servicios las 24 horas del día, y hombres y mujeres trabajan en jornadas muy largas, con horarios a turnos o de noche. Hasta hace unos años, las familias de clase media han tenido tradicionalmente recursos para amortiguar este conflicto: bien por desempeñar cargos medios o altos que les permitía negociar las condiciones con su empleador o bien por poder pagar ayuda en el hogar para cumplir con sus demandas laborales.

¿Qué ocurre hoy en día?

En la actualidad, la negociación dentro de las empresas se ha hecho mucho más difícil a causa de esta demanda de 24 horas de servicios. Además, costear la ayuda en la labores del hogar se ha encarecido sustancialmente. Es decir, las familias de clase media afrontan un conflicto familia-trabajo agudizado por la crisis y las condiciones de mercado, sin acceso a las herramientas necesarias y tradicionalmente empleadas para poder sobrevivir.

"Las familias de clase media se están convirtiendo en usuarios de los servicios sociales a raíz de la crisis"

¿Por qué han elegido en su estudio familias con nivel educativo intermedio-alto de parejas casadas y empleadas?

Porque constituyen un colectivo poco estudiado, y representa bien la clase media y media-alta española, donde muchas parejas tienen estudios intermedios o altos. Se trata de un colectivo que se encuentra inmerso en un proceso de degradación progresiva, convirtiéndose en algunos casos en usuarios de los servicios sociales, a raíz de la crisis económica que atravesamos.

¿A qué variables han prestado atención?

Al conflicto familia-trabajo, a la influencia del apoyo para el cuidado de la familia y a cómo la presencia o ausencia de este apoyo puede amortiguar o precipitar las sensación de 'estar quemado' tanto en hombres como en mujeres.

¿Qué diferencias han encontrado en función del género?

A los hombres el conflicto del trabajo les provoca interferencia en la familia, y en las mujeres, el conflicto en la familia les genera más problemas en el trabajo. Faltan políticas de conciliación y el reparto de roles tiene todavía poco peso en el seno de las familias españolas.

¿Hay alguna forma de superar estas diferencias?

El apoyo social en todos los estratos, desde el micronivel (ayuda doméstica) hasta el macronivel (políticas de conciliación), para el cuidado de la familia es clave: cuando la familia cuenta con él, disminuye el estrés y los sentimientos de ineficacia tanto en las mujeres como en los hombres. Por otra parte, cuando falta tiempo para cuidar del hogar, las mujeres experimentan un mayor malestar que los hombres, lo que sugiere que el reparto tradicional de roles aún prevalece en el cuidado de la familia.

"El reparto tradicional de roles aún prevalece en el cuidado de la familia"

¿De qué forma se gestionan las cargas familiares en estas familias?

Las cargas familiares no son optativas, es decir, los progenitores no pueden postergar las necesidades de un hogar. Por ello, las familias como grupo, y sus miembros de forma individual, se ven forzadas a satisfacer unas demandas de trabajo que al menos les permitan subsistir económicamente, pero que no dejan gran espacio para la subsistencia personal y emocional. Sus miembros se agotan en el intento de satisfacer las demandas de uno y otro ámbito, sin obtener resultados satisfactorios. Las familias españolas desposeídas de su clase media se ven obligadas a elegir entre el trabajo o la familia.

¿Cómo esperan que evolucione este problema?

Los horarios se extienden en esta sociedad, y por ello es necesario establecer mejores políticas de conciliación. De no hacerlo, aumentará la intensidad de este conflicto. Dado que las familias de clase media en nuestro país han aumentado y también, su situación de vulnerabilidad social, desde el Trabajo Social necesitamos diseñar mejores programas de apoyo que favorezcan la conciliación familiar y laboral para un colectivo que tradicionalmente no ha hecho uso de estos servicios.

¿Estas familias son el reto actual del Trabajo Social en España?

En este contexto de crisis económica, muchas familias de clase media se encuentran inmersas un contexto de exclusión social, donde ni siquiera la subsistencia económica está garantizada. Las repercusiones de la crisis se acentúan, ya que aquellos acostumbrados al confort que proporciona la inclusión social, se fracturan aún más ante su carencia. No se trata solo de reproducir el estilo de vida heredado o correspondiente con lo que se entiende como 'clase media'. Más bien, se trata de no perderlo completamente, en este debate entre la familia y el trabajo. Estas familias constituyen un nuevo reto para el Trabajo Social en nuestro país, así es.

Referencia bibliográfica:

Sagrario Segado Sánchez-Cabezudo, Antonio López Peláez. “Social work with middle-class Spanish families: The challenge of the work-family conflict”, International Journal of Social Welfare, 2014, nº 23, pp. 100-111. DOI: 10.1111/ijsw.12012.

Fuente: divulgaUNED
Derechos: Creative Commons
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