La condena a estos gigantes tecnológicos en Estados Unidos ha puesto bajo el foco el impacto del diseño de sus plataformas en los usuarios más jóvenes. La decisión reaviva en Europa el debate sobre la responsabilidad de unos entornos digitales capaces de fomentar un uso compulsivo y afectar a la salud mental.
El regulador estadounidense ha dado luz verde a KRESLADI™, un tratamiento para una inmunodeficiencia rara pero extremadamente grave y asociada a infecciones potencialmente mortales, que fue diseñado en el CIEMAT y licenciado en 2016 a la biotecnológica Rocket Pharma.