Suscríbete al boletín semanal

Suscríbete para recibir cada semana el boletín SINC con los contenidos más relevantes y no te pierdas nada de la actualidad científica.

Suscríbete al boletín semanal
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones

Comer alimentos grasos durante solo cinco días puede alterar los músculos

Médicos y nutricionistas alertan desde hace tiempo sobre lo perjudicial que puede resultar para la salud una dieta rica en grasas. Ahora, un estudio de investigadores estadounidenses es el primero en probar cómo estos alimentos son capaces de modificar el proceso en que los músculos del cuerpo procesan los nutrientes en un corto periodo de tiempo.

Los alimentos ricos en grasas pueden cambiar el proceso en que los músculos del cuerpo procesan los nutrientes en un periodo de tiempo tan corto. / Fotolia

Es lógico pensar que tomar alimentos grasos durante unos días no conlleve cambios significativos en el cuerpo. Un viaje, las vacaciones o una celebración especial podrían ser la ocasión para darnos estos caprichos sin sufrir consecuencias para la salud.

Sin embargo, un equipo del Instituto Tecnológico de Virginia (EE UU) ha demostrado que no es cierto. “Mucha gente cree que puede permitirse comer alimentos ricos en grasas sin consecuencias pero tan solo cinco días son suficientes para que los músculos del cuerpo noten el cambio”, señala Matt Hulver, líder del estudio que se publica en la versión on line de la revista Obesity.

Los investigadores han descubierto la forma en la que los músculos cambian para metabolizar los nutrientes en tan solo cinco días debido a una alimentación alta en grasas. Este es el primer trabajo en demostrar que este cambio sucede tan rápido.

Hulver y sus colegas encontraron que la capacidad de los músculos para oxidar la glucosa en la sangre, después de las comidas, se interrumpe tras cinco días llevando una dieta rica en grasas. Esto provoca que el cuerpo no sea capaz de metabolizar la insulina, lo que supone un factor de riesgo para el desarrollo de la diabetes y otras enfermedades.

"Nuestro cuerpo responde de forma dramática a los cambios en la dieta en un espacio de tiempo más corto de lo que habíamos previsto”, explica Hulver

Metabolización de la glucosa

El proceso se entiende porque los músculos son un centro importante de metabolización de la glucosa en el cuerpo –cuyas cantidades en sangre se elevan al comer– donde se transforma en energía o es almacenada como reservas.

Teniendo en cuenta que los músculos constituyen el 30% del peso del organismo, una alteración en el metabolismo puede tener consecuencias directas con el resto del cuerpo, apuntan los autores.

“Estos resultados muestran que nuestro cuerpo responde de forma dramática a los cambios en la dieta en un espacio de tiempo más corto de lo que habíamos previsto”, añade Hulver.

Para llegar a estos resultados se alimentó a estudiantes universitarios, que normalmente tenían hábitos saludables, con una dieta elevada en grasas –que incluía galletas saladas, macarrones con queso, y alimentos cargados de mantequilla– para aumentar su porcentaje de consumo diario de grasa.

Sin variación en el peso

Una dieta normal se compone de alrededor un 30% de grasas y los participantes tomaban dietas que tenían en torno a un 55% de grasas. Además, la ingesta calórica total de los estudiantes siguió siendo igual que era antes de la prueba.

Tras cinco días, se recogieron muestras de músculo para ver cómo se había metabolizado la glucosa. Además de los cambios en el proceso de oxidación de la glucosa, se observó que el peso de los estudiantes no había variado.

Ahora, Hulver y el equipo de investigadores están interesados en examinar la forma en la que estas variaciones pueden afectar negativamente al cuerpo a largo plazo y en la rapidez con que estos cambios perjudiciales pueden revertirse después de consumir una dieta baja en grasas.

Referencia bibliográfica:

Matt Hulver et al. “Early skeletal muscle adaptations to short-term high-fat diet in humans before changes in insulin sensitivity”. Obesity.16 de abril de 2015

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons
Artículos relacionados
Alt de la imagen
Clara Prats, modelizadora de la evolución del coronavirus
“Si se hubiera actuado antes en Madrid, las medidas contra la covid-19 serían más suaves”
Adeline Marcos

Varias comunidades españolas sufren un acusado aumento de casos. La física de la Universitat Politècnica de Catalunya, que analiza las cifras de infecciones cada día, explica que cuanto más se tarda en intervenir, más cuesta frenar su expansión. Además, según sus estudios, urge comunicar mejor cuándo es indispensable la mascarilla: la llevamos al aire libre, pero nos la quitamos en interiores, donde el riesgo aumenta.

Alt de la imagen
Nuevas piezas en el puzle de la covid-19: silencio y que corra el aire

En la segunda ola de contagios ya conocemos evidencias que permiten tomar medidas adaptadas a cada contexto. Así, no tiene sentido cerrar parques ni centros culturales seguros. La mayoría de los brotes surgen en espacios cerrados donde hablamos o gritamos, como restaurantes, discotecas, lugares de culto o de trabajo. En ellos urge una buena ventilación, uso de mascarillas y distancia interpersonal más amplia.