Suscríbete al boletín semanal

Recibe cada semana los contenidos más relevantes de la actualidad científica.

Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones

Descifrado el papel clave de dos proteínas en la adquisición del lenguaje

Un estudio en ratones ha identificado dos moléculas esenciales en el desarrollo de los circuitos neuronales relacionados con el lenguaje. El hallazgo ayudará a comprender mejor los trastornos del habla, como los asociados con el autismo.

Estas proteínas son esenciales en el desarrollo neuronal. / Yoichi Araki

Dos proteínas desempeñan un papel fundamental en el desarrollo de las conexiones neuronales vinculadas con el lenguaje. Así lo indica una nueva investigación que describe cómo ambas moléculas, SRPX2 y FOXP2, son esenciales en la formación de las dendritas (las ramificaciones de las neuronas) y la sinapsis de estas células nerviosas.

El estudio, elaborado en ratones y publicado hoy en la revista Science, puede ayudar a comprender los trastornos del lenguaje de origen genético, como los relacionados con el autismo o la epilepsia, entre otros. En ocasiones los trastornos del lenguaje pueden deberse a un problema genético que se manifiesta en el circuito neuronal.

“Hemos descrito el camino, desconocido hasta ahora, por el que estas proteínas controlan la formación de los circuitos neuronales”, explica a SINC Geek-Ming Sia, investigador de la Universidad de John Hopkins (EE UU) y uno de los autores del trabajo. “Estas proteínas son una parte del sistema neuronal necesaria para la adquisición del lenguaje”.

Estudios anteriores ya habían identificado que las mutaciones de la molécula SRPX2 causaban algunos trastornos de lenguaje, epilepsia y ciertos grados de discapacidad intelectual.

“Esta investigación nos puede ayudar a conocer los desórdenes asociados con el espectro autista y otras alteraciones”

Densidad de conexión

Para comprobar el papel de estas proteínas, los científicos insertaron dichas moléculas en los ratones y observaron el desarrollo de las conexiones neuronales. Los resultados reflejaron que la densidad de la sinapsis de estas células nerviosas había aumentado el área del cerebro relacionada con el lenguaje.

Además, los que estuvieron sobreexpuestos a estas proteínas también vieron alteradas sus primeras vocalizaciones.

Los investigadores concluyen que la interacción de ambas proteínas afecta al desarrollo de las conexiones y al crecimiento de la sinapsis neuronal, y que la SRPX2 está muy relacionada con la aparición de trastornos genéticos como el autismo.

“Esta investigación nos puede ayudar a conocer los trastornos asociados con el espectro autista y otras alteraciones”, destaca Sia.

Referencia bibliográfica

G.M. Sia; R.L. Huganir et all “"The Human Language–Associated Gene SRPX2 Regulates Synapse Formation and Vocalization in Mice," Publicado en Sciecne el 31 de Octubre de 2013.

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons

Solo para medios:

Si eres periodista y quieres el contacto con los investigadores, regístrate en SINC como periodista.

Artículos relacionados
Nacer con bajo peso aumenta el riesgo de tener problemas cardiovasculares

Investigadores españoles relacionan un bajo peso en neonatos con una mayor probabilidad de desarrollar problemas cardiovasculares, así como dificultades a la hora de realizar ejercicio en la edad adulta.

Este es el mecanismo molecular que promueve el inicio de la metástasis tumoral

Un equipo internacional de investigadores, con participación española, ha definido el mecanismo molecular que impulsa el primer paso de la metástasis: la entrada de células tumorales a vasos vasculares o linfáticos, un proceso llamado intravasación. El estudio se publica hoy en Science Advances.